Tiene 103 años y es el bartender más viejo del mundo: sirve bebidas en un bar debajo de su casa
Irvin Koch nació en 1923 y creció en Estados Unidos durante la Gran Depresión. Tras servir en la Marina de su país en Filipinas durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó como constructor y plomero. Sin embargo, su vida dio un giro decisivo en 1963 cuando compró una propiedad en Maryland junto a su esposa.
La vivienda había sido construida en 1912 como una casa de verano para una familia de la industria cárnica de Baltimore y esta venía con una particularidad única: un bar comercial en el sótano.
Con el paso del tiempo, él bautizó el espacio como Club Sunset Knoll, popularmente conocido como Irv's Basement Bar, y desde entonces no ha tenido ningún otro trabajo.
Algo curioso es que este pintoresco bar funciona de manera ajena a la era digital: no tiene página web, ni publicidad ni número de teléfono ni horarios estables. La jornada laboral de Irv empieza cuando entra el primer cliente y termina cuando se retira el último o cuando él decide descansar. Además, allí todavía conviven normas tradicionales como aceptar únicamente pagos en efectivo.
Con iluminación tenue, música en una vieja máquina de discos, el dueño de este bar a sus 103 años afirma que lo mantuvo no por dinero, sino por su deseo irreprimible de socializar, compartir y ser el centro de atención tras la barra. Actualmente se mudó a la casa junto a su familia para ayudar a cuidarlo, pero sigue atendiendo desde hace más de seis décadas.
En pocas palabras
- Bartender Centenario: un hombre de 103 años es reconocido como el bartender más longevo del mundo.
- Legado Familiar: sirve bebidas en el bar ubicado bajo su casa, que compró en 1963.
- Filosofía de Servicio: su motivación principal es socializar y ser el centro de atención, no el beneficio económico.


