La restauración de cuerpos de agua se ha convertido en una tarea clave para recuperar ecosistemas degradados. Este caso es un ejemplo de ello, el cambio de color de uno de los lagos confirmó el éxito de un proyecto que ha despertado el interés de la comunidad científica.
Terminaron con los peces invasores de un lago y gracias a un químico volvió a su color original
El cambio de color en lagos pirenaicos confirma la efectividad de un proyecto europeo LIFE para erradicar peces invasores sin afectar el río cercano

Una restauración a las aguas de de lagos pirenaicos le devolvió el color original, al erradicar peces invasores.
Los trabajos comenzaron en septiembre de 2025, cuando, a través de un proyecto europeo LIFE, se decidió aplicar rotenona, un ictiocida biodegradable, para eliminar a los peces invasores.
Recomendadas
El agua pasó de verde a transparente: la prueba de que la restauración del lago funcionó
Como resultado, el agua de los lagos de Tres Estanys del Mig y Tres Estanys de Baix, en el Parque Natural del Alt Pirineu, dejó atrás el tono verdoso y turbio de los últimos años y recuperó un aspecto mucho más claro. Este cambio es una señal de que el ecosistema comienza a restablecer el equilibrio perdido tras la expansión del piscardo, un pequeño pez introducido por el ser humano.
El producto utilizado, la rotenona, permaneció en el agua entre 10 y 20 días antes de degradarse de forma completamente natural. Los análisis químicos realizados por el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC) confirmaron que la sustancia no se filtró al río situado aguas abajo, sino que permaneció totalmente confinada en los lagos tratados. El uso de rotenona suele generar debate porque implica eliminar todos los peces presentes en un cuerpo de agua. Sin embargo, los especialistas sostienen que, cuando se aplica de forma controlada y en ecosistemas aislados, es una de las pocas herramientas capaces de erradicar especies invasoras de manera definitiva.
El pez que volvió verde un lago y el proyecto que logró revertir el daño
Los lagos de alta montaña de los Pirineos eran originalmente ecosistemas sin peces. Durante décadas, el ser humano introdujo especies como el piscardo para favorecer la pesca deportiva, pero esto alteró por completo el equilibrio ecológico.
El pez piscardo había alterado profundamente el ecosistema. Se alimentaba de insectos acuáticos, crustáceos y, sobre todo, de los huevos y larvas de anfibios autóctonos, como el tritón pirenaico y la rana bermeja, cuyas poblaciones quedaron al borde de la desaparición en estos lagos.
Además, su forma de alimentarse removía el fondo y liberaba nutrientes atrapados en el sedimento. Esto provocaba una proliferación masiva de algas que volvía el agua verde y turbia, impidiendo el paso de la luz y causando la muerte de la vegetación subacuática.
En pocas palabras
- Éxito de proyecto: Un proyecto europeo LIFE logró erradicar peces invasores en lagos pirenaicos.
- Recuperación ecológica: El cambio de color del agua confirma la restauración del ecosistema tras la eliminación de especies invasoras.
- Sin impacto ambiental: La rotenona utilizada no afectó al río cercano, confirmando la seguridad del método en entornos aislados.