(Redactado por Analía Doña) Una mujer tendrá que pagar una multa de $700.000 por una fiesta clandestina que organizó en su casa su hijo de 21 años, que no trabaja.

El hecho ocurrió en La Plata, el pasado 7 de marzo, en el barrio Los Hornos. La implicada contó que ese día llegaron más de 100 personas a su casa para festejar el cumpleaños de uno de los amigos de su hijo, mayor de edad.

"Yo no estaba", aseguró a Telefé noticias cuando relató su caso. "Cuando llegué me encontré con la casa llena", contó.

Relató que su hijo no le había advertido acerca de la fiesta que había organizado en su domicilio pero que cuando la Policía llegó, alertada por algún vecino, se hizo cargo ella "porque soy la dueña de la casa".

La mujer fue sancionada por incumplir las restricciones impuestas en razón de la pandemia por coronavirus en Argentina. Personal de la Subsecretaría de Convivencia y Control Ciudadano fueron los que llegaron hasta el lugar aquel día y constataron que en la vivienda se estaba desarrollando un evento masivo con la presencia de más de 100 personas, hecho que está prohibido en Buenos Aires por razones sanitarias.

El caso fue tomado por el Juzgado de Faltas de La Plata que determinó imponerle una multa equivalente a 2.000 módulos, lo que sería un poco más de $700.000.

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Restricciones en Argentina. Una mujer tendrá que pagr una multa de $700.000 por una fiesta clandestina que organizó en su casa su hijo de 21 años, que no trabaja. 

Restricciones en Argentina. Una mujer tendrá que pagr una multa de $700.000 por una fiesta clandestina que organizó en su casa su hijo de 21 años, que no trabaja.

En el acta de infracción, los agentes además agregaron que desde el lugar las personas que salían les arrojaron piedras y rompieron el parabrisas de uno de los móviles en los que se trasladaban. La mujer reconoció que los hechos existieron pero no en su domicilio sino "en la esquina".

La imputada asumió su responsabilidad en una audiencia que se desarrolló días después, el pasado 22 de marzo, pero ahora inició una acción de amparo debido a que no puede afrontar tan alto costo.

Angustiada, manifestó ante las cámaras: "Me duele porque nunca me negué a pagar, pero pedí un amparo para que me ayuden. Fui a todos lados pero nadie me escucha".

"Tengo miedo de perder todo, puedo perder hasta el trabajo", lamentó.

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