Que aparezcan moscas en la casa, sobre todo cuando empiezan a posarse en las comidas, es algo cotidiano y molesto, aunque suele generar dudas sobre qué está pasando que están allí. Mientras que desde la naturaleza su presencia puede advertir ciertos desequilibrios, para el Feng Shui las moscas también pueden ser portadoras de mensajes. Te contamos qué significa que se posen en tu comida.
Las moscas son insectos sociales, organizados y persistentes. Cuando ingresan a una casa, no lo hacen porque sí. Sin embargo, más allá de esta explicación lógica y natural de la vida, distintas corrientes filosóficas y energéticas consideran que su presencia tiene un simbolismo particular. Hoy lo desciframos desde el Feng Shui.
¿Qué simbolizan las moscas desde el Feng Shui?
Para el feng shui, nada pasa por una simple casualidad. Los insectos, y en especial las moscas, están ligados al movimiento del chi, es decir, de la energía vital. Así que cuando veas que las moscas se posan tu comida sea el plato servido o en la preparación, incluso en tu vaso, el feng shui lo interpreta como que hay una energía acumulada que necesita renovarse, que hay ambientes que piden ventilación y limpieza energética e incluso hay ciclos que están por cerrarse.
En este sentido, se trata de una advertencia de que la energía está intentando circular y encontrar una salida. Es por eso, que desde esta mirada, la presencia de moscas, las mensajeras del cambio, puede indicar que es el momento perfecto para ordenar y tirar cosas viejas, para ventilar el hogar y hacer una limpieza general.
Qué significa que una mosca se pose en tus comidas
La razón principal por la que las moscas merodean tus comidas es su capacidad sensorial. Detectan partículas químicas de alimentos en descomposición, azúcares y fermentación a más de 2 kilómetros de distancia, por eso, cuando se acercan a tu vaso o a tu plato, están siguiendo algo que les indica que allí hay una fuente de energía vital.
Desde la biología la respuesta es mucho menos romántica que limpiar las energías de tu casa. Cuando una mosca se posa en tu comida, vomita porque no tiene dientes. Al no poder masticar, libera enzimas digestivas para disolver el alimento y luego succionarlas. El problema está en que, minutos antes, ese mismo insecto pudo haber estado sobre materia fecal o desechos en descomposición, lo que significa un gran riesgo.
Primero que nada, porque en sus patas y vellosidades transportan bacterias como la Salmonella o la Escherichia coli y, segundo, porque son vectores conocidos de cólera, disentería y fiebre tifoidea.





