¡No lo sabía!

Si tenés lechuga en tu casa, no tires su tallo: el tesoro que casi todos tiran sin saberlo

Si compraste lechuga para hacer una rica ensalada, no tires su tallo porque en verdad son un tesoro. Te contamos por qué y para qué sirven

En la mayoría de las casas, cuando se utiliza una lechuga para preparar ensaladas, el tallo termina en la basura. Sin embargo, ese pequeño trozo que suele desecharse puede tener varios usos prácticos y beneficiosos. Desde volver a cultivar la planta hasta aprovechar sus nutrientes, el tallo de la lechuga puede convertirse en un verdadero tesoro doméstico.

La lechuga es una verdura que por lo general se consume muy seguido en cualquier casa. Ya sea en ensaladas o alguna preparación que hagas, el tallo suele cortarse y tirarse a la basura. Pero después de leer esta nota, dejarás de tirarlo y lo guardarás como un tesoro.

Si tenés lechuga en tu casa, no tires su tallo: cómo convertirlo en un tesoro

tallo de la lechuga (1)
Tallo de la lechuga.

Tallo de la lechuga.

Al momento de limpiar y separar hoja por hoja la lechuga, el tallo central lo cortan y lo tiran directamente a la basura. Este gesto, que parece insignificante, en realidad implica desperdiciar una parte de la planta que puede seguir teniendo utilidad. El tallo concentra nutrientes, humedad y, lo más interesante, la capacidad de regenerar la planta.

Uno de los usos más conocidos del tallo de lechuga es volver a cultivar la planta en casa. Aunque parezca algo increíble, con ese pequeño resto se puede lograr que vuelvan a brotar hojas nuevas.

Para hacerlo solo hay que colocar el tallo en un recipiente con un poco de agua, dejando la base sumergida. En pocos días comenzarán a aparecer pequeños brotes en el centro. Luego, si se trasplanta a una maceta con tierra, la planta puede seguir creciendo y en cuestión de tiempo tendrás tu propia huerta de lechuga.

tallo de la lechuga (2)
El tallo de la lechuga en agua.

El tallo de la lechuga en agua.

Este método se volvió popular en los últimos años porque permite reducir el desperdicio de alimentos y ahorrar dinero, además de ser una actividad simple para quienes quieren iniciarse en la huerta casera.

El tallo de la lechuga no solo sirve para volver a cultivar la planta. También puede aprovecharse en la cocina. Aunque su textura es más firme que la de las hojas y si se limpia bien se puede picar finamente y agregar a sopas y caldos, salteados de verduras, licuados verdes e incluso para rellenos de tartas o tortillas Su sabor es suave y ligeramente fresco, por lo que se integra fácilmente con otros ingredientes.

Cada vez más personas buscan formas de aprovechar al máximo los alimentos. Reutilizar partes de frutas y verduras que normalmente se descartan es una de las estrategias más simples para reducir el desperdicio en el hogar.

Temas relacionados: