El vino modifica sus componentes, su sabor y propiedades organolépticas en general cuando entra en contacto con el oxígeno del ambiente. No basta con colocar el corcho usado o tapar apenas con la tapa, es importante proteger la calidad de la bebida para alargar su vida útil y saber cuándo ha llegado el momento de descartarlo.
Expertos en vino, sommeliers y bromatólogos puedes responder a la pregunta. A continuación te explico cuánto tiempo dura una botella de vino abierta en la heladera y cuál es la forma correcta de guardarla para evitar el deterioro de las sustancias características del vino.
Historia y evolución del vino: una bebida milenaria
El vino nació hace muchos años, aproximadamente entre el 6000 y el 8000 a.C en el Cáucaso. También existen algunos registros y sospechas que indicarían que el vino nació mucho antes en el Neolítico.
El vino evolucionó con el paso de los años y dejó de ser una simple bebida fermentada. Muchas culturas y religiones utilizan hasta el día de hoy esta bebida como símbolo o representación de sus dioses y creencias.
El vino, o la planta de vid, se domesticó en la Mesopotamia y en Egipto, donde se convirtió en una bebida de estatus y culto. Por medio de viajes, recorridos, conquistas y rutas marítimas, el vino comenzó a expandirse poco a poco hasta llegar a Roma, Grecia y las colonias europeas.
¿Cuánto tiempo puedo almacenar un vino en la heladera y cómo debo hacerlo?
Una botella de vino abierta se puede guardar en la heladera bien tapada entre 2 y 5 días, dependiendo la variedad. Los vinos blancos y rosados soportan hasta 3 días y los tintos hasta 5. Lo más importante es evitar la oxidación de la bebida.
Siempre hay que guardar la botella en la heladera una vez a abierta. Existen dos formas de guardar el vino de manera segura y mantenerlo a salvo del oxígeno.
- Conseguir una bomba de vacío: estos artefactos se utilizan para cerrar la botella con un corcho de goma y retirar el aire de la botella antes de guardarla en la heladera, tal como se enseña en el video.
- La segunda opción es colocar el contenido de vino sobrante en una botella de vidrio con tapa a rosca y cerrarla bien antes de llevarla a la heladera. De todas formas, una vez abierto no pueden alargar su vida eternamente. Si tiene sabor agrio o raro, no lo tomes.




