Un importante entredicho se ha establecido entre una entidad gubernamental, el Iscamen, y una ONG que defiende la vida de los animales silvestres, debido a las quejas de los productores agrícolas por el daño que sufren por una "invasión" de catas. Desde el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (Iscamen) declararon como plaga de la agricultura a la especie Myiopsitta Monachus, conocida como Cata común o Cata Verde mediante la Resolución 420, lo que puso en alerta a la Fundación Cullunche, debido a las derivaciones que puede traer para estas aves esta calificación de plaga, que las pone en peligro. Por ello la ONG que encabeza Jennifer Ibarra, realizó una presentación preventiva tutelar, representada por los abogados Oscar Mellado y Juan Ferraris.

Desde el Iscamen, Alejandro Molero, explicó en el programa Te Digo lo que Pienso, que se emite por Radio Nihuil la postura del ente autárquico para la protección fitozoosanitaria de la Provincia, y que posee incumbencias en el control y fiscalización de semillas; sanidad vegetal, sanidad animal en barreras y uso racional de agroquímicos.

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“Nosotros tenemos que encontrar la comunión justa entre la defensa de la especie y la protección de los productores en la provincia de Mendoza, que hoy tiene cuantiosas pérdidas en manos de esta especie. Lo que estamos encontrando son los protocolos adecuados para, de ninguna manera, utilizar un método cruento en el proceso. Nada de cacería, cebos (venenosos) o electricidad", detalló el funcionario, descartando una de las principales -y antiguas- prácticas sanitarias: la cacería o medidas de exterminación.

"Nosotros estamos avanzando en un método no cruento. Hay un dispositivo que funciona con una garrafa, y que, cada tantos minutos, va haciendo una explosión que se asemeja a un disparo de arma de fuego. Estos se van instalando cada cierta distancia en los cultivos, y hace que no se asienten las catas y que busquen otro lugar, en el campo, donde realizar su alimentación o hacer sus nidos y demás", dijo Molero.

"Se está trabajando en experiencias en otras partes de Argentina, con respecto a bajar los nidos en invierno. Esto es una gran tarea, pero ayuda a que no vuelvan a anidar sobre los cultivos y lo hagan en la zona del secano. También hay repelentes que emanan un olor particular que ahuyenta y permitan que se posen las catas en las plantas", insistió Alejandro Molero, para concluir: "Se está trabajando para que encontremos un término medio entre la defensa de la producción, de la economía, pero también el cuidado de la especie".

Desde Fundación Cullunche son escépticos

Consultada sobre los dichos de Molero en Radio Nihuil, la médica veterinaria Jennifer Ibarra dijo: "Escuché la entrevista al señor Molero, y no creo en lo que dice porque yo sé que no tienen nada ni están probando nada, porque si no hubiese dicho "en tal finca usamos tal cosa y en tal otra, otra cosa", disparó la presidenta de la Fundación Cullunche.

"Cometieron un error gravísimo usando la palabra erradicación en la resolución que sacaron, y se metieron además en el área de la Dirección de Recursos Renovables. Lo que escuché de las bombas y los repelentes, me pareció una total mentira. No sólo porque no creo que lo estén haciendo, no tanto por lo de las bombas, que sé que usan, sino por lo de los repelentes, que me parece una mentira", criticó la veterinaria, defensora de la vida silvestre.

"Aún estamos esperando la respuesta al pedido de informe que hicimos, donde tienen que poner la cantidad de catas que hay -un relevamiento poblacional- que no han hecho ni ellos ni la Dirección de Recursos Naturales", informó Jennifer.

"Con la presentación preventiva tutelar que hicimos, lo que buscamos es que el juez los obligue a hacer los estudios poblacionales. Tenemos que saber cuántas catas hay, y cuál es el daño real, y no mezclar y poner todo en una bolsa: granizo, heladas, sequía, lucha antigranizo desastrosa, y todo eso", agregó Ibarra para concluir.