En el aula 111 de la Universidad Católica Argentina (UCA) sede Mendoza no solo se dictaban clases de Derecho Civil o Contabilidad. También, sin que nadie lo supiera, se cocinaba una historia de amor. Una historia sin fuegos artificiales a primera vista, pero con un final digno de cuento. Y digno de contar en la Semana de la Dulzura.
Se conocieron en un aula de la facultad y nueve años después, ya casados, volvieron para recordar ese momento
Se conocieron en la UCA, compartieron apuntes, se enamoraron y nunca más se separaron. A 9 años del “Sí”, recuerdan el aula 111 donde todo empezó

Janina y Federico se conocieron en la UCA sede Mendoza. El aula 111 los unió y nueve años después se fotografiaron allí.
GentilezaCorría el año 2016 cuando Federico Julián Recabarren, sanjuanino, hoy de 44 años, volvió a retomar la carrera de Martillero Público. En ese momento, Janina Noelia Díaz —más conocida como “Jani”—, mendocina, 38 años, transitaba los tramos finales del mismo recorrido académico.
“Hola y chau, nada más. No fue amor a primera vista”, recuerda ella con sinceridad. Sin embargo, algo se activó cuando él, apremiado por los exámenes, le pidió prestadas las carpetas de tres materias clave: Derecho Civil, Derecho Comercial y Contabilidad.
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A partir de ahí, el “hola y chau” se convirtió en charlas más largas, en alguna que otra excusa para volver a verse… y en una mentira piadosa que terminó de sellar el destino.
"Le mentí para volver a vernos", dijo la enamorada
“El tenía mis apuntes y como había desaparecido lo llamé para pedírselos con el pretexto de que una amiga los necesitaba. Pero no era cierto. Lo quería ver… y me dio resultado”, confiesa Jani entre risas.
La primera cita oficial fue el 12 de marzo de 2016. Desde ese día, no se separaron más.
“Enseguida me pidió casamiento”, cuenta ella, y el “Sí, quiero” llegó rápido, el 22 de octubre del mismo año. No hubo vestido blanco caminando por los pasillos de la universidad, como tenían planeado, pero sí una promesa que los uniría para siempre.
Una internación de la abuela de Jani cambió los planes de tomarse fotos vestidos de novios en la UCA. Pero el destino, caprichoso como el amor mismo, les regaló una revancha en diciembre de 2024.
Nueve años después se tomaron la foto en el aula 111
“Esa foto nos la sacamos hace poquito, cuando fui a rendir Remates. Él me acompañó a la mesa final y pasamos por el aula donde nos conocimos: la 111. Fue hermoso”, relata ella con ternura.
Hoy, Jani y Fede cumplen nueve años de casados. Son pareja, son socios y son cómplices de vida.
“Tenemos una inmobiliaria que se llama REDI, por nuestros apellidos. Y además Fede hace trading. Yo, por mi parte, también soy artista visual: he expuesto en varias galerías y ahora estoy preparando una obra que será expuesta en Qatar”, comparte con orgullo.
En la Semana de la Dulzura, la historia de este matrimonio feliz demuestra que el amor puede surgir donde menos uno lo espera: entre apuntes, carpetas prestadas y una excusa cualquiera para volver a verse.