Lo que para muchos es un sonido típico del campo terminó en una multa. Un vecino de Coronel Pringles, en la provincia de Buenos Aires, fue sancionado con $39.950 después de que el canto de su gallo provocara reiteradas quejas de otro habitante de la zona.
El dueño del animal, un gallo colorado de cuatro años, explicó que el ave suele cantar alrededor de las cinco de la mañana, principalmente cuando se enciende la luz de la cocina. El canto dura apenas unos instantes y luego cesa.
El gallo cantaba al amanecer, los vecinos se hartaron y su dueño recibió una multa de $40.000
Vicente Castelucci rechazó la sanción y aseguró que no tiene intención de pagarla porque considera que es injusta. También sostuvo que solo un vecino presentó reclamos, mientras que el resto de las personas que viven cerca nunca manifestó molestias por el comportamiento del ave.
Antes de imponer la multa, personal municipal le solicitó en varias oportunidades que retirara al gallo del lugar e incluso le propuso distintas alternativas para evitar que cantara al amanecer. Sin embargo, el propietario descartó trasladarlo a un campo por temor a que fuera robado o atacado.
El hombre no quiere despegarse de su gallo
“Perico” así bautizó Vicente al animal, recibe a su dueño siempre a la misma hora y lo acompaña hasta que se va a descansar. El vecino explicó que compró el gallo junto con varias gallinas y que mantiene las aves por su vínculo con la vida rural. Además, aseguró que el animal se convirtió en una compañía desde que vive solo y que, incluso, le sirve como despertador cada mañana.
Pese a la sanción, afirmó que no piensa vender ni desprenderse del gallo y adelantó que buscará asesoramiento para intentar revertir la multa. Mientras tanto, sostiene que el animal permanecerá con él y que continuará criándolo en su vivienda.
En pocas palabras
- Vecino multado: Un hombre recibió una multa de $39.950 por el canto matutino de su gallo.
- Rechazo de la sanción: El dueño argumenta que el canto es breve y que solo un vecino se quejó, rechazando el pago.
- Vínculo con el ave: El propietario considera al gallo una compañía y parte de su conexión con la vida rural.






