El abordaje de la salud sexual atraviesa una transformación conceptual en la sociedad, impulsando a que cada vez más personas busquen asistencia médica especializada. En este contexto, el Programa de Sexualidad del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) registró un incremento del 20% en las consultas durante el último año.
Salud sexual: estiman que el 54% de la población hospitalaria padece alguna disfunción
A pesar del aumento del 20% en las consultas, especialistas advierten que la vergüenza y la desinformación impiden que el 54% de la población hospitalaria acceda a tratamiento por disfunciones sexuales

Disfunción sexual en hospitales: 54% de pacientes la padecerían
Sin embargo, los especialistas advierten que aún prevalece una importante brecha entre quienes sufren un problema y quienes acuden al consultorio.
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Se calcula que el 54% de la población hospitalaria presenta algún tipo de disfunción sexual. A pesar de esta elevada prevalencia, un alto porcentaje de casos no llega a ser evaluado en el sistema de salud por factores como la vergüenza, la desinformación y el desconocimiento sobre la existencia de tratamientos específicos.
¿Qué lleva a las personas al centro de salud y qué retrasa su consulta?
Las problemáticas asociadas al deseo, la excitación, la función eréctil, el orgasmo y el dolor durante las relaciones se posicionan entre las causas principales de atención. Asimismo, el climaterio, la anticoncepción, el posparto, la diversidad sexogenérica y la demanda de talleres grupales representan áreas de alta concurrencia.
"Cada vez más personas llegan buscando no solo resolver un síntoma puntual, sino un espacio de acompañamiento integral: comprender qué les sucede, saber que existe una explicación clínica y que hay alternativas terapéuticas", asegura Silvina Valente (MN 87.798), jefa de la sección de Sexología del Hospital de Clínicas.
A pesar del aumento en la demanda, la consulta suele ser tardía. El tabú social se manifiesta a menudo mediante la minimización del malestar, el silencio o la búsqueda de atención indirecta por otros síntomas médicos.
Ignorar o normalizar las dificultades sexuales puede acarrear consecuencias para la salud general. Las disfunciones suelen actuar como manifestaciones tempranas de alteraciones vasculares, hormonales, metabólicas o emocionales que requieren diagnóstico y seguimiento adecuado.
Para responder a esta complejidad, el programa que funciona en el área de Ginecología del centro médico trabaja de manera articulada con disciplinas como Urología, Endocrinología, Psicología, Psiquiatría y Trabajo Social. Este modelo interdisciplinario no solo apunta al tratamiento de disfunciones, sino también a la prevención de infecciones de transmisión sexual, el abordaje de la violencia y el acompañamiento integral en todas las etapas de la vida.
En pocas palabras
- Salud sexual: el 54% de la población hospitalaria padece alguna disfunción, según estimaciones.
- Aumento de consultas: el Programa de Sexualidad del Hospital de Clínicas de la UBA registró un 20% más de consultas en el último año.
- Brecha de atención: un alto porcentaje de casos no es evaluado por vergüenza, desinformación o desconocimiento de tratamientos.