ver más
A un año de su anuncio

La ruta a San Juan sigue sin doble vía y se torna cada vez más peligrosa

A casi un año del anunciado inicio de la construcción de la doble vía de la ruta nacional 40, todo sigue igual. El tiempo pasó, la calzada quedó obsoleta, y solo es mantenida a duras penas, por lo que se vuelve cada vez más lenta y peligrosa.

En marzo del año pasado el propio gobernador Cornejo había informado que ya se había adjudicado la obra y que comenzaría en "60 días", por lo menos en un tramo inicial de 17km, el comprendido entre el aeropuerto El Plumerillo y el cruce con la ruta provincial 34 -la entrada a la Villa Tulumaya, Lavalle.

 Embed      

Según el Ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, en declaraciones vertidas en setiembre pasado, por problemas presupuestarios, la anunciada ampliación caminera quedó suspendida, teniendo como prioridad las obras ya iniciadas. Queda así trunco por el momento la posibilidad de tener una ruta adecuada para unir las dos capitales cuyanas.

"Sobre la doble vía se habló algo el año pasado. Nos ilusionamos con eso, pero como todo en este país, quedó en la promesa y nunca más supimos que pasó. la ruta sigue igual, y es peligrosa" "Sobre la doble vía se habló algo el año pasado. Nos ilusionamos con eso, pero como todo en este país, quedó en la promesa y nunca más supimos que pasó. la ruta sigue igual, y es peligrosa"

Juan Carlos, empleado de una estación de servicio de Lavalle

Angosta y peligrosa

El tráfico entre dos ciudades tan importantes del Oeste argentino, como San Juan y Mendoza, necesita desde hace años una ampliación para hacer el tránsito más fluido y menos peligroso.

 Embed      

El crecimiento de las ciudades ha llevado a que cada vez más asentamientos se extiendan al Norte de Mendoza, y el tránsito zonal ayuda a ralentizar el tráfico hacia la capital sanjuanina, con mucha gente circulando por las banquinas o en vehículos con tracción a sangre o de muy baja cilindrada, y la presencia de animales domésticos. También estas zonas urbanizadas hacen que obligatoriamente la velocidad máxima sea de apenas 60km/h.

 Embed      

Cuando se juntan varios camiones, algo muy común por el tráfico comercial con la vecina capital, se transforma a cada metro en una peligrosísima aventura, que puede tener desenlace fatal. En muchos sectores, pasando la localidad de Jocolí, se acota el ancho de la banquina -a veces casi desaparece- y en caso de tener que maniobrar y tratar de evitar el choque frontal en un sorpasso, la presencia de añosos árboles lo hacen imposible.

 Embed      

Otro punto es el mal estado de la carpeta asfáltica, que también hace peligrar la estabilidad de los rodados, en particular en la zona de los badenes, donde la ruta es de concreto (no asfalto), y la erosión de los distintos aluviones que bajan del Oeste, han dejado peligrosas huellas, apenas tapadas con trabajos de bacheo (parches de alquitrán).

 Embed      
 Embed      

Las dos ciudades más importantes del Centro Oeste del país siguen estando unidas por una única ruta, cuyas características datan de principio del siglo pasado y esperando poder entrar, en esta época de tanto desarrollo de las comunicaciones, en el siglo XXI.

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados