Con un mensaje directo, Rusia ofreció su apoyo absoluto a una potencia militar estratégica, en una señal que no solo refuerza alianzas existentes, sino que también eleva la tensión global.
Rusia ofrece su apoyo absoluto a una potencia militar y desafía a Estados Unidos
La declaración conjunta de Rusia y esta potencia militar acerca de este tema no solo desafía la postura estadounidense, sino que complica las dinámicas de seguridad

El gesto fue leído como un desafío abierto a Estados Unidos y a su influencia internacional, en un contexto marcado por conflictos latentes, disputas de poder y un equilibrio cada vez más frágil. Rusia está dispuesto a sostener a sus aliados, incluso si eso implica confrontar de frente a Washington.
Rusia ofrece su apoyo absoluto a una potencia militar y desafía a Estados Unidos
Sergei Shoigu, secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, llegó a China para reunirse con Wang Yi, ministro de Relaciones Exteriores del país asiático, en lo que fue más que un encuentro protocolario. Fue una declaración tangible de apoyo estratégico entre dos potencias con impacto global.
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Durante el diálogo, Shoigu reafirmó sin ambigüedad que Rusia apoya la posición de Pekín sobre Taiwán, respaldando la visión de que la isla es parte indivisible de China y rechazando cualquier forma de independencia taiwanesa. “China y Rusia consideran que sus intereses fundamentales están alineados, y enfrentan juntos lo que perciben como intentos de desestabilizar la situación en el estrecho de Taiwán”, dijo Shoigu según la agencia estatal rusa TASS.
¿Por qué este respaldo ruso a China frente a Estados Unidos es relevante?
Este respaldo va más allá de un simple gesto diplomático, simboliza una coincidencia de estrategia geopolítica entre Rusia y China. Ambos países han sellado un “asociación estratégica sin límites” que se remonta a antes de la invasión rusa de Ucrania en 2022, y que desde entonces se ha profundizado en todos los niveles: militar, económico, político y de seguridad.
Wang Yi, por su parte, subrayó que ambos deben trabajar en conjunto para promover un mundo multipolar y defender sus intereses comunes, una visión que contrasta con la tradicional influencia de Estados Unidos y sus aliados en asuntos de seguridad global. Porque no es un apoyo aislado. Es parte de una estrategia compartida para contrarrestar la influencia estadounidense y occidental en regiones clave del mundo, desde Europa del Este hasta el IndoPacífico.
Además, en el mismo momento en que Shoigu se reunía con Wang, representantes de Rusia, Ucrania y Estados Unidos estaban en conversaciones sobre la guerra en Ucrania, un conflicto que ha marcado profundamente la política internacional. La coincidencia de estos dos frentes refleja cómo la diplomacia global se está reconfigurando, con alianzas que desafían el orden establecido en las últimas décadas.