El lago Union en Seattle posee un sector sumergido que los investigadores bautizaron como la ciudad de los naufragios. Un artefacto tecnológico especializado realiza tareas de exploración en este sitio para documentar los barcos hundidos. La iniciativa busca preservar la historia marítima local mediante el uso de un robot submarino operado de forma remota.
Robot investiga la "ciudad de los naufragios" sumergida y realiza increíbles descubrimientos
Un equipo de expertos explora el fondo del lago Union en Seattle con tecnología avanzada para identificar barcos hundidos históricos

El robot da imágenes nunca vistas del fondo del lago.
Phil Parisi lidera este proyecto junto a la curadora Libbie Barnes y el capitán George Spano. El grupo busca conocer la identidad de diversas embarcaciones atrapadas bajo el agua. Con respecto a la motivación del trabajo, Parisi explicó: “Ver que había restos de naufragios en nuestro propio patio trasero que no habíamos podido identificar completamente y comprender lo que realmente hay allí me conmovió a nivel personal”.
Descubrimientos en profundidad
El dispositivo mecánico, apodado Finn, inspecciona decenas de objetivos previamente detectados de manera superficial. Los científicos utilizan datos de posicionamiento global y un sistema de sonar de barrido lateral debido a la escasa visibilidad del entorno acuático. El aparato cuenta con luces y cámaras integradas para registrar material visual útil sobre el naufragio de diferentes navíos.
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La recolección de imágenes permite esclarecer las dudas pendientes sobre el origen de los restos. En relación con este procedimiento de registro, Parisi afirmó: “Entrar y llenar esos vacíos de lo que realmente son estos; puedes armar la imagen de lo que realmente hay allí abajo. ¿De qué está hecho? ¿Cómo se ve?”.
Las condiciones del fondo marino complican las tareas de reconocimiento de las naves. El entorno natural desgasta los materiales y borra los datos de inscripción originales de las estructuras.
Sobre estas dificultades, Parisi declaró: “La bioincrustación, el óxido, las malas técnicas de anclaje público y otra degradación ambiental a menudo desprenden las pegatinas de registro, ocultan los nombres pintados en el casco y provocan el colapso de los restos”.
Hasta el momento, las jornadas de observación acumularon un total de 21 horas bajo el agua. Los especialistas revisaron 34 objetivos, confirmaron la ubicación de 20 embarcaciones y concretaron el descubrimiento de dos estructuras desconocidas.
Entre los hallazgos figuró una barcaza de gran tamaño llamada Foss 54 y otros botes de madera en las cercanías de un parque local.
Planes futuros
El equipo planea continuar las misiones de rastreo en la zona para confeccionar un registro documental exhaustivo. El fondo del lago también acumuló diversos desechos plásticos y neumáticos a lo largo de las décadas. A pesar de la contaminación, el interés histórico impulsa la continuidad del relevamiento tecnológico en la región.
El valor del pasado motiva a los investigadores a profundizar en los misterios de la zona estadounidense. Con respecto al aprendizaje sobre el entorno cercano, Parisi concluyó: “Cuando tengas la oportunidad, permite que la curiosidad se apodere de ti y realiza una inmersión profunda en la historia de tu ciudad o pueblo local. Es increíble lo que sucedió no hace mucho tiempo, y nunca decepciona”.