Rita Segato: "La violencia de los hombres contra las mujeres es un síntoma de la debilidad masculina"

La antropóloga y pensadora feminista reflexionó en un charla con Diario Uno sobre los femicidios, el avance del neoliberalismo y el debilitamiento de las políticas de género

Editado por Carina Scandura
scandura.carina@grupoamerica.com.ar

Rita Segato es una de las intelectuales más influyentes del pensamiento crítico latinoamericano contemporáneo. Es doctora en Antropología, escritora y pensadora feminista argentina. Además de haber recibido el Doctorado Honoris Causa de ocho universidades del mundo, el más reciente de la Universidad de Buenos Aires y en 2021 de la Universidad Nacional de Cuyo.

Nació en Buenos Aires hace 75 años, pero en marzo de 1975 se exilió en Venezuela. Resistió en Estados Unidos, Canadá, Nicaragua, Irlanda, Francia, Brasil y la Patagonia, lugares donde realizó investigaciones y ejerció la docencia. Actualmente pasa sus días entre su casa de Tilcara, en Jujuy, en donde se enamoró, y su otro hogar en Brasilia.

Su obra ha contribuido a transformar la manera de comprender la violencia contra las mujeres, el patriarcado, el racismo, la colonialidad y las relaciones de poder. A partir de una mirada situada en América Latina, Segato construyó un pensamiento que cuestiona las explicaciones hegemónicas y propone leer las violencias no como hechos aislados, sino como expresiones de estructuras históricas, políticas y sociales más profundas.

Rita Segato analizó el fenómeno social de los femicidios en Argentina y la falta de políticas de Estado para su erradicación.

La producción intelectual de Segato, marcada por el diálogo con los feminismos, el pensamiento decolonial y las luchas de mujeres, pueblos indígenas y comunidades racializadas, la convirtió en una referencia ineludible para pensar algunos de los grandes conflictos de nuestro tiempo. Conceptos como el mandato de masculinidad y la pedagogía de la crueldad forman parte de una obra que interpela las formas en que se organiza y reproduce el poder. En su paso por Mendoza, Segato volvió a poner esas preguntas en el centro del debate y ofreció un diagnóstico crítico sobre la violencia de género, el presente político, la justicia y los desafíos de una época que, advirtió, atraviesa una profunda crisis de humanidad.

A sala llena y antes de iniciar su clase magistral en las XIV Jornadas Internacionales de Violencia de Género y Delitos Conexos, recibió un caluroso aplauso del casi millar de asistentes, entre ellos fiscales, juristas, y distintos referentes de los derechos de las mujeres y diversidades, que se dieron cita para escuchar a la maestra.

Violencia de género como acto político y expresivo del poder y crueldad

Antes de reproducir parte de la charla que Diario Uno tuvo con la pensadora, conviene refrescar algunas categorías conceptuales fundamentales de su extensa obra para comprender sus ideas.

Rita Segato, define la violencia de género no como impulso sexual o un arrebato individual, sino como un acto político y expresivo de poder, dominación y crueldad que sostiene el orden patriarcal.

Para entender el pensamiento de Segato, hay que conocer algunas claves, que para quién no ha leído nunca algo de su producción intelectual, se pueden sintetizar (si es que se puede) en:

  • Violencia Expresiva: no busca placer, sino que el victimario envía un mensaje de posesión y superioridad.
  • Mandato de Masculinidad: los varones sufren presión social para probar su virilidad.
  • Pedagogía de la Crueldad: los actos violentos extremos enseñan y acostumbran a la sociedad a la deshumanización beneficiando a los sistemas de poder actual.
  • Patriarcado como estructura: no es un problema solo entre sexos, sino es el sistema global de desigualdad que debe desmontarse desde la raíz comunitaria y cultural.

-Hay tanta cantidad de femicidios, de hechos de violencia de género, que en su exposición planteó cómo frenamos esta crueldad. ¿Cómo desmontamos estas masculinidades?, le consultamos.

-Ahora me queda más claro que nunca, que la violencia de los hombres contra las mujeres es un síntoma de la debilidad masculina. Es al revés de lo que pensamos. El hombre está cada día más débil. La debilidad de los hombres aumenta, es visual, lo podés ver. Eso da un profundo resentimiento, no por el avance de las mujeres, sino que inclusive la gran concentración del capital produce que una de las potencias que son, define la masculinidad, que es la posibilidad de proveer, el hombre proveedor, que mantiene una familia porque provee, está quedando para las grandes mayorías imposible.Entonces esa debilidad causa una reacción violentisima de los hombres.

Rita Segasto pasó por Mendoza y volvió a analizar el sistema en el que se basa la violencia de género, en una charla organizada por la Justicia.

“Estamos retornando a la pre-humanidad”

-A partir de los hechos en Gaza, Palestina, con el avance de las ultraderechas, decía que estamos en un momento pre-humano.

-Exacto, estamos retornando a la pre-humanidad, que es una humanidad no regida por leyes, por normas acordadas entre los miembros de un pueblo, de una nación, sino estamos regidos por leyes que son explícitamente el poder de muerte. Porque siempre fue así, siempre el poder de muerte y la guerra, escriben la ley. Llamo “ficción jurídica” a esa gramática escrita de cómo la vida va a ser después de esa guerra. Gaza expresa el hecho, lo muestra, lo exhibe al mundo, de que el poder matar, el poder exterminar es la ley. Eso nunca sucedió antes.

“La ley existe cuando la justicia se transforma en pedagogía”

-Hizo un análisis sobre las leyes, sobre el derecho, que queda como letra muerta si justamente los jueces, quienes tienen que impartir la ley, no hacen pedagogía.

-No sienten que le están enseñando a la sociedad lo que se puede y lo que no se puede. Creo que no se ven así, no se ven como pedagogos. Se ven como gente capaz de sentenciar.

El poder de muerte como ley

-¿Cómo evalúa los hechos que pasan aquí en la Argentina, y las casi nulas políticas de género que tiene el gobierno nacional?

El gobierno nacional es un gobierno que apoya la idea de que el poder de muerte, la letalidad, es la ley. No hay la menor duda de que está alineado con esa prédica.

-¿Y cómo se puede combatir la violencia contra las mujeres, los femicidios?

-La violencia contra las mujeres es la base, esa conducta basal, fundacional, que se replica en todas esas otras formas de conducta que dicen que la violencia, el poder de muerte, es lo que tiene que regir la especie. Es un retorno a lo prehumano, como decíamos. El gobierno adhiere a ese nuevo momento de la historia que es muy peligroso para toda la humanidad.

El cuerpo como territorio de la crueldad

-¿Siente que estamos atravesando un momento donde más que nunca el cuerpo de la mujer es territorio de guerra?

No solamente territorio de guerra, siempre lo fue, pero hoy la expresión de la capacidad de crueldad del vencedor se expresa en el cuerpo de las mujeres y de los hombres feminizados, que son cada vez más. La tortura por violación de los hombres palestinos de las cárceles de Israel se sabe. Entonces, ¿Por qué la crueldad sexual sobre los cuerpos? Porque es una forma de tomarlos enteramente, de depreciarlos enteramente.

-Cuando usted habla de colonialidad del poder y del saber, comienza haciendo un análisis de raza y de racialización. Y es muy llamativo que el próximo 12 de octubre el gobierno tiene intenciones de volver a la denominación “Día de la Raza”.

-Pero claro, eso es todo lo que estoy criticando. Realmente el gobierno es, digamos, de las personas que pensamos como yo he expresado, el antagonista del proyecto histórico. Me considero una pensadora del campo crítico y mis antagonistas del proyecto histórico son aquellos sectores de la política y los frentes que apoyan y reproducen el proceso de acumulación, concentración. Y quien apoya y reproduce el proceso de acumulación, concentración como el valor supremo. En el fondo su prédica es que quien tiene que morir, que muera.

Rita Segato habló sobre el debilitamiento de las políticas de género en Argentina.

-¿Y cómo hacemos para combatir tantas situaciones de violencia de género?

-El problema es el poder, para mí el poder es una mala palabra. Todas las aspiraciones de poder son para mí una mala palabra, son un mal proyecto.

Yo quiero un mundo donde el poder no exista. Y en este sentido si vas a pensar en la Corte Suprema y los altos estratos de la justicia, realmente estamos siguiendo esta etapa del mundo en que no hay ley. Estamos en obediencia al hecho de que el poder es la ley. Para mí eso está claro en la Argentina. Ahora, estratos menores en lo judicial posiblemente tengamos personas que todavía creen en la ley, pero en los estratos más altos del Poder Judicial, tenemos gente que cree que el poder es la ley”.

Politicidad y justicia en clave femenina

-Al terminar su clase magistral, dijo que falta el segundo cambio histórico: la politicidad y justicia en clave femenina. ¿Cómo logramos eso?

-Ah, qué viva! (risas). No, lo tenemos que pensar conjuntamente, pero hasta ahora, y no en una justicia femenina que va a eliminar a los hombres o derrotarlos, no creo en derrotas, victorias, no, no, no. Cómo podemos pensar la justicia, la política, a partir de prácticas que han sido femeninas a lo largo de mucho tiempo, que son de una domesticidad que no es ni íntima ni privada, porque durante muchísimos siglos, milenios, el espacio doméstico no fue ni íntimo ni privado, sino que fue un espacio con una política propia. Hay que desentrañar que cuando viene la colonialidad es espacio expropiado de su politicidad.

En pocas palabras

  • Rita Segato: La violencia masculina contra las mujeres es un síntoma de su debilidad.
  • Mandato de masculinidad: Los hombres sufren presión social para probar su virilidad.
  • Pedagogía de la crueldad: Los actos violentos extremos deshumanizan y benefician sistemas de poder.
Resumen generado por Thinkindot AI

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