Los artistas circenses mendocinos son muchos y buenos. En Argentina y Latinoamérica están bien considerados. Desde hace tiempo algunos están tratando de crear una escuela, para perfeccionarse y transmitir el oficio, pero no logran apoyo para conseguir un espacio fijo y algún financiamiento que cubra el gasto de quienes den clases.
Martín Ignacio Lecea tiene 31 años y desde los 16 es cirquero. “Empecé de canillita, vendiendo diarios en un semáforo, y fui aprendiendo murga, teatro, circo…” Desde 2013 tiene su elenco, el Circo Locura, y ha recorrido casi todo el país haciendo funciones en los espacios más diversos, desde plazas, pasando por carpas de circo hasta teatros.
Él es uno de los que trabajan para que, algún día, se concrete el proyecto de una escuela de circo en Mendoza, como ya existe en otras provincias, con apoyo del Estado.



