A más de uno se le pianta un lagrimón. ¿Quién no recuerda al viejo sifón de soda recubierto de una malla metálica o plástica, ese que el abuelo usaba para cortar el vino de los domingos? Se trata de un protagonista de privilegio en la mesa de los argentinos y que hoy es un verdadero tesoro.
Quien tiene un sifón de soda en su casa, tiene un tesoro: por qué y cómo reutilizarlo
Todos tenemos un viejo sifón de soda sin uso en casa y antes de que siga juntando tierra es mejor ponerse manos a la obra y convertirlo en un verdadero tesoro

Quien tiene un sifón de soda en su casa, tiene un tesoro: por qué y cómo reutilizarlo
El sifón de soda fue, durante décadas, un infaltable en las mesas familiares. Con su inconfundible botella de vidrio o plástico grueso y su pico metálico, formaba parte del ritual cotidiano de almuerzos, cenas y reuniones. Aunque con el tiempo fue reemplazado por envases descartables, hoy vuelve a cobrar valor, no solo por su carga emocional y retro, sino también por su potencial de reciclaje.
Por qué un sifón de soda es un tesoro
Los sifones de soda antiguos, especialmente los de vidrio grueso con inscripciones grabadas, tienen un alto valor decorativo y coleccionable. Algunos modelos fabricados entre los años 30 y 70 son muy buscados por diseñadores de interiores, coleccionistas e incluso bares y restaurantes que apuestan por una estética retro.
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Además, se trata de objetos duraderos, resistentes, con historia y que pueden ser reconvertidos fácilmente en elementos útiles o decorativos para el hogar. Por eso, si tenés un sifón de soda guardado, ya sea de vidrio o de plástico, es momento de sacarlo, limpiarle la tierra y darle una nueva vida.
Cómo reutilizar un sifón de soda en casa
Si tenés uno o más sifones de soda antiguos, te contamos cómo puedes darles una nueva vida sin necesidad de desecharlos:
Como florero decorativo: Quitando el mecanismo superior, el sifón puede convertirse en un florero original para colocar sobre una mesa, estantería o rincón especial. Su diseño robusto lo hace ideal para flores secas o frescas.
Lámparas artesanales: Transforma tus sifones en lámparas de mesa o colgantes, insertando luces LED en su interior o adaptando el pico como soporte para focos. El efecto de luz a través del vidrio grabado es simplemente único.
Centro de mesa vintage: Combinado con otros objetos antiguos, el sifón de soda puede ser parte de un centro de mesa temático o una vitrina con estética retro.
Dispensador de jabón o alcohol: Con un pequeño adaptador, es posible reutilizar la boquilla para colocar jabón líquido, detergente o alcohol en gel, dándole un toque original al baño o la cocina.
Objeto de arte o colección: Muchos artistas utilizan sifones en instalaciones o composiciones visuales. También pueden ser restaurados y exhibidos como objetos de colección.
Antes de reutilizar un sifón, si es de los nuevos dale una limpiada, pero si especialmente si estuvo guardado por años, es importante limpiarlo adecuadamente. Se recomienda lavar su interior con agua caliente y vinagre, y si es de vidrio, verificar que no tenga grietas. En caso de querer adaptarlo como lámpara o dispensador, lo ideal es consultar a un profesional para evitar accidentes.
Cómo se creó el sifón de soda
Todo comenzó en 1832, cuando John Mathew creó el agua carbonatada mediante un sistema para saturar el agua con gas carbónico, que en ese momento estaba indicada para paliar indigestiones, pero la gente pronto descubrió que provocaba placer.
El sifón, sin embargo, lo invento de un tal Savaresse, es un envase con forma de tubo que contiene al agua carbonatada en su interior. Y ya que es un recipiente a presión, habitualmente se le colocaba una funda metálica como protección frente a una posible explosión.
El consumo de soda en la Argentina llega alrededor de 1860 y en 1965 César Drago creo el sifón de soda recargable para tener al alcance de la mano.