Como perros y gatos, estos animales suelen actuar de maneras opuestas en muchos ámbitos. Cuando el gato ronronea para demostrar placer, el perro te mira a los ojos fijamente y expresa todo su amor. Y así hasta mencionar miles de diferencias entre ambas especies.
Pero lo que tienen en común todas sus acciones tan opuestas es que son una gran forma de comunicación.
Una de ellas es el movimiento de la cola, un gesto corporal que siempre acompaña al lenguaje animal. El estudio del comportamiento de mascotas posiciona a la cola como una de las partes del cuerpo más comunicativas en los animales.
El mismo comportamiento tiene diferentes significados en perros y gatos, pero es un excelente medio para entender el lenguaje corporal canino y felino.
Por qué mueven la cola los perros
En los perros, el movimiento de cola sirve para dar diferentes señales:
- Si la mueven de un lado a otro pueden estar expresando amistad y alegría.
- Si la bajan hasta esconderla entre las patas traseras, transmiten un mensaje de sumisión, ya que se están protegiendo a sí mismos.
- La cola erecta, paralela a la columna vertebral, expresa agresividad.
Gatos: por qué mueven la cola
En los felinos, el lenguaje de la cola es menos elocuente porque, al no ser animales sociales, tienen menos necesidad de contar con un vocabulario rico para con el ser humano:
- Cuando el gato azota la cola o arquea el lomo irguiéndola, sugiere que lo dejen en paz ya que puede no estar de buen humor.
- Una cola que se balancea lentamente de un lado a otro, indica que el gato está tranquilo y concentrado en algo.
- La cola escondida bajo el cuerpo o enrollada expresa miedo, aunque algunas veces puede significar decepción por no haber podido conseguir algo. En líneas generales, mientras más baja está la cola del felino, más triste está.







