El intendente de Ciudad, Ulpiano Suarez, decidió cerrar el acuario municipal y en su lugar crear un Centro para la Conservación de la Biodiversidad, pero el gran interrogante que se abre con la medida es qué pasará con el tortugo Jorge, el habitante más famoso del acuario y el personaje que se tornó un dolor de cabeza para quien ocupa el sillón de jefe comunal citadino.

El animal que fue encontrado por unos pescadores en unas playas de Bahía Blanca en 1984. Allí fue rescatado y el Instituto Oceanográfico intervino y decidió no liberarlo en aguas frías y evaluaron que el único lugar en que se lo podía alojar era el acuario mendocino. Según afirman desde la comuna, desde que se lo trajo se le fue ampliando su pecera hasta llegar a los 20.000 litros que tiene desde el 2006, con la idea que pueda nadar y ejercitarse.

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El tortugo Jorge permanecerá en su recinto, donde está bien atendido y cuidado.

El tortugo Jorge permanecerá en su recinto, donde está bien atendido y cuidado.

"Calculamos que el tortugo Jorge tiene entre 70 y 75 años y ha superado la expectativa de vida de los de su especie por los cuidados que ha tenido, con un equipo de profesionales cuidándolo. Tiempo atrás hubo instituciones que pedían liberarlo al mar y los profesionales sugerían no liberarlo por la cantidad de tiempo que había vivido en cautiverio y además porque es un geronte y cualquier traslado a una costa del Golfo de México, que es de donde vienen, sería complejo y podría ser presa de predadores", explicó el intendente Suarez en Radio Nihuil, transparentando el dilema que se les abre con el destino del tortugo.

Según el jefe comunal, los especialistas si recomiendan trasladarlo a un santuario marino, un lugar donde pueda nadar libremente pero sin salida al mar abierto. Por tanto han hecho consultas con lugares como Temaiken y Mundo Marino, e incluso con el Ecoparque de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, pero ninguno se mostró interesado en el alojar al famoso tortugo por lo complejo del proceso de traslado y la condiciones de vida que deben cumplirse para alojarlo.

"Es una situación que hay que atender con mucha responsabilidad y estamos comprometidos a analizar su situación con una mesa de profesionales idóneos", admitió Ulpiano Suarez.

Con el fin de repensar el fin de espacios como el acuario municipal, más asociado al turismo de exhibición, la gestión de Suarez busca generar un Centro de Conservación de la Biodiversidad que incluya a todas las ecoregiones de Mendoza, que permita preservar a las más de 300 especies que hoy viven en el acuario.

Un tortugo que generó un hábeas corpus

Desde su arribo al acuario municipal, el tortugo Jorge se llevó todas las miradas. Pero no sólo los visitantes, estuvieron pendientes de él, también lo hicieron los distintos intendentes de la Ciudad, desde Víctor Fayad a la actualidad.

En el 2012 cuando se remodeló el acuario todos pusieron la lupa en la pecera de Jorge y no faltó quien cuestionara su larga estadía en cautiverio, pero este año la situación se trasladó a la Justicia, ya que un grupo de abogados ambientalistas presentaron un hábeas corpus para que fuese liberado.

A fines de abril pasado Vanesa Lucero, María Aguilar y el especialista Oscar Mellado, presentaron esa medida judicial solicitando que Jorge fuese tratado como “un sujeto de derechos esenciales, como la libertad”, más allá de comprender que es un “animal viejo”.