Fuertes precipitaciones están afectando a varios países del mundo, aunque las mismas tienen una particularidad: el agua está teñida de color negro. Inmediatamente, las imágenes coparon las redes sociales y se emitió una señal de alerta, ya que esta lluvia puede perjudicar a la salud de los individuos.
Este fenómeno meteorológico se origina básicamente por un problema ambiental. El agua de la lluvia se tiñe como consecuencia de varias columnas de humo que circulan en el ambiente, producto de los famosos incendios forestales.
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Lluvia negra: peligros para la salud
Actualmente, países como Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil están sufriendo mayormente a este fenómeno. Sin embargo, no se descarta la presencia del mismo en países como Estados Unidos y México, que últimamente han sufrido incendios de consideración.
Como no puede ser de otra manera, la lluvia negra afecta principalmente a las personas que presentan dificultades respiratorias por la mala calidad del aire, además de que puede reducir considerablemente la visibilidad.
Lo cierto es que el riesgo de este fenómeno no se limita a lo mencionado, ya que diversos estudios científicos han demostrado que incluso las partículas de esta lluvia pueden ingresar al torrente sanguíneo y causar afecciones y problemas en la salud.
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Por ejemplo, en un caso extremo, la exposición a la lluvia negra puede determinar daños celulares y aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, infecciones respiratorias e incluso cáncer.
Recomendaciones ante la lluvia negra
Ante la llegada de la lluvia negra, los especialistas en salud recomiendan seguir al pie de la letra las siguientes indicaciones:
- Limitar la exposición al humo.
- Suspender las actividades al aire libre como la práctica de deportes, caminatas, etc.
- Reducir las fuentes de contaminación del aire interior.
- Mantener las ventanas y las rejillas de ventilación cerradas.
- Si se dispone de aire acondicionado, utilizarlo en modo “ventilación” o “recirculación”
- Colocar trapos o toallas enrolladas debajo de puertas y ventanas para evitar el ingreso de humo.
- Evitar fumar, porque eso aumentará la contaminación del aire.
- Si las concentraciones de humo fueran altas, no encender velas o chimeneas.
- No utilizar la aspiradora porque favorecerá el movimiento de las partículas en el ambiente.
- Manejar con precaución debido a la reducción de visibilidad, y con luces bajas.
- Utilizar barbijo en el caso de ser necesario.


