El segundo megajuicio por los abusos sexuales en el Próvolo de Luján se reanudará el martes 1 de junio y no un día antes, como se había anunciado oficialmente. Es porque el tribunal aun debe resolver las recusaciones que el Ministerio Público Fiscal planteó contra las juezas María Belén Salido y María Belén Renna.

Como ambas magistradas rechazaron la pretensión del Ministerio Público Fiscal de apartarse para no intervenir en el megajuicio, ahora debe actuar el tribunal de sentencia para tomar la decisión final.

Se trata de Gabriela Urciuolo, quien quedó a cargo de la conducción del debate, Rafael Escot y Armando Martínez, quien trabaja en la Justicia de la zona Este y fue convocado especialmente para la ocasión para completar el tribunal.

Por otra parte, la Suprema Corte de Justicia informó que ya se conformó un nuevo tribunal suplente para el megajuicio. Estará integrado por Armando Martínez, Angel Federico Rapacioli y Eduardo Orozco.

Este barajar y dar de nuevo en el megajucio y la composición del tribunal colegiado que juzga a 9 mujeres, entre ellas dos monjas, es consecuencia de la inhibición del juez Horacio Cadile.

Este magistrado el debate hasta que fue denunciado por la defensa técnica de Kumiko Kosaka, que exhibió chats privados en los que Cadile se refería a la monja japonesa de manera desafortunada. "Somos amantes", escribió él a un grupo de colegas y amigos.

La salida de Cadile derivó en que Urciuolo fuera designada nueva conductora del debate y en el ingreso de Salido al tribunal titular.

De inmediato, la jefatura de la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual recusó a Salido "por haberse manifestado públicamente acerca del debate" y también a la conjueza Renna.

A Salido le reprochó haber dicho que el proceso judicial del caso Próvolo tenía implicancias políticas más allá de las sociales y judiciales.