El uso del celular, de mensajería instantánea y el gran abanico de redes sociales que hay, han llevado a gran parte de la sociedad a aislarse e incluso a mucho de ellos se han vuelto adictos. Según especialistas, es una tendencia que viene hace años pero que en último tiempo se ha acentuado estrepitosamente.
Laura Jurcowski, psicóloga especialista en tecnoadicciones y Directora de "Reconectarse", expresó que hay una importante diferencia entre lo que es el uso abusivo y las adicciones. Explicó que las personas con esta problemática tienen los mismos parámetros que otras adicciones comportamentales como es una adicción al juego o a las compras, donde no hay sustancia de por medio, sino que son las acciones que realiza la persona.
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Adicción a las redes sociales y el celular.
“La función de chequear las redes se va transformando y pasa a ser el interés central de la persona. Se empieza a estar permanentemente atentos al celular, a los mails, a las notificaciones, y a través de esto la persona busca generar en sí algún tipo de satisfacción o gratificación” “La función de chequear las redes se va transformando y pasa a ser el interés central de la persona. Se empieza a estar permanentemente atentos al celular, a los mails, a las notificaciones, y a través de esto la persona busca generar en sí algún tipo de satisfacción o gratificación”
Laura Jurcowski,
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Adicción a las redes sociales y el celular.
Explicó que el objetivo es lograr momentos libres de celular tanto para estar con familiares y amigos, como para tener un buen dormir.
“Es necesario cuando se va a dormir silenciar el teléfono, no estar pendiente de las notificaciones ni levantarse a mitad de la noche a revisar mails por ejemplo”, manifestó
“Cuando uno ve que se lo propone y no puede, es el momento de hacer una consulta e incluso hay casos en donde se necesita medicación porque su interrupción le genera una gran ansiedad angustia y depresión. Hasta la violencia llegan muchas veces”, agregó.
Los niños y adolescentes
Jurcowski resaltó que es importante que tanto a los niños como a los adolescentes se los controle y que los padres sepan tanto para qué le dan el celular como por cuánto tiempo. Según la especialista, los límites son la clave y más cuando el ingreso a internet o juegos en línea les abre “un mar de peligros”.
“Para los padres resulta muchas veces como muy fácil darle el celular a los chicos, les es práctico. No está mal pero si se lo damos por tiempo limitado y después le ofrezco otras actividades alternativas. Es importante que tanto para niños como adolescentes no sea la única manera de jugar y comunicarse”