Roja es la sangre que corre por nuestras venas, al igual que rojo anaranjado el color de las llamas. El color rojo es uno de los más sobresalientes y rápidamente percibidos en la naturaleza, distinguiéndose rápidamente. Por eso, los significados en torno a su simbolismo siempre tiene gran importancia en el mundo del Feng shui.
Además, este color es muy reconocido por sus poderes contra la envidia, las malas energías y hasta el mal de ojo. Es una creencia que se fundamenta en diversas culturas y tradiciones que atribuyen al color rojo propiedades protectoras y simbólicas.
Y en una de esas "disciplinas" es donde entra el arte milenario del Feng Shui, en el que cada detalle del hogar puede influir en la energía que nos rodea. Uno de los rituales más sencillos, pero poderosos que recomienda, es colocar un moño rojo en la manija de la puerta principal o en la puerta en sí, siempre y cuando sea visible al mundo exterior para luchar contra cualquier mal que rodee tu hogar.
Qué significa el color rojo
Aunque el mundo le atribuye significado al color rojo a nivel general, lo cierto es que en diferentes regiones del mundo el simbolismo de dicho color puede variar en diferente medida, de acuerdo con el blog Psicología y Mente.
Por ejemplo, en China es visto como un color de buena suerte y larga vida, en cambio, en la Europa de la Edad Media tenía doble lectura; por un lado, se relacionaba el rojo con el mal y la culpa, mientras que por el otro era el color de la sangre simbolizaba a Jesucristo y la idea de sacrificio y redención.
En este sentido lo fundamentamos como un color ideal en tu hogar para cuidar la casa y para atraer vibraciones positivas. El rojo es considerado en el Feng Shui como un color de protección, buena suerte y energía vital.
Por qué hay que poner un moño rojo en la puerta del hogar
La puerta principal es uno de los puntos más importantes en la energía de una casa, ya que es por donde entra el "chi" (energía vital). Colocar un moño rojo en la manija simboliza una barrera protectora contra malas energías, envidias o influencias negativas del exterior, y al mismo tiempo una invitación a la abundancia, la armonía y las buenas noticias.
El ritual es muy simple pero requiere intención:
- Primero elige una cinta de color rojo.
- Forma un moño tradicional, asegurándote de que quede firme y equilibrad o simplemente déjalo en forma de cinta.
- Colócalo en la manija exterior de la puerta principal, del lado por donde ingresan las personas.
- Mientras lo colocas, visualiza lo que quieres atraer al hogar: paz, amor, dinero, salud.
- Es recomendable renovar el moño cada cierto tiempo, especialmente si se ha vivido un momento emocional fuerte en la casa.




