Existen muchos pasos a seguir si una persona quiere hacer un asado de la mejor manera. Para que todo lo que se ponga arriba de la parrilla salga exquisito y deleite a todos, es necesario contar con un truco que pocos conocen: tirar cáscaras de nuez en el fuego.
En la cultura argentina, el asado no solo es una comida, sino un ritual que reúne a la familia y a los amigos. Y como todo buen asador sabe, el fuego es la base de un asado exitoso. Por esta razón, en las redes se ha popularizado este truco casero que tiene grandes beneficios sin afectar el sabor de la carne.
Por qué poner cáscaras de nuez en el fuego del asado y para qué sirve
Las cáscaras de nuez son un excelente complemento para encender y mantener el fuego. A diferencia del papel o el cartón, que se consumen rápidamente, las cáscaras poseen una combustión lenta que genera más calor por más tiempo, lo que permite aprovechar de mejor manera las brasas.
Además, al ser un material natural, no desprenden químicos tóxicos ni contaminantes como ocurre con otros encendedores artificiales, lo que convierte a este recurso en una alternativa ecológica y segura. En este sentido, sirven para:
- Aportar mayor duración del calor, es decir, las brasas se mantienen encendidas por más tiempo, ideales para cortes grandes.
- Tienen un sabor especial, pues muchos asadores aseguran que las cáscaras de nuez aportan un leve toque ahumado que realza el gusto de la carne.
- Además, son ecológicas y económicas. Si en tu casa comen este fruto seco y tienes a mano, en lugar de desecharlas, se les da un nuevo uso en la cocina.
- Algo muy importante es que sustituyen al papel, generan calor más intenso y duradero que el encendido con papel común.
Cómo poner en práctica este truco
Poner cáscaras de nuez en el fuego del asado es un truco sencillo, económico y natural que no solo ayuda a lograr mejores brasas, sino que también suma un detalle distintivo al ritual del asado.
Primero vas a juntar y conservar las cáscaras de nuez en un recipiente seco. Si ya las tenías guardadas de antes, mejor. Cuando sea el momento de un asado, debes colocarlas en la base de la leña o el carbón (dependiendo lo que uses) al iniciar el fuego. Por último, deja que se enciendan bien para luego esparcir las brasas en la parrilla y listo. Te saldrá un asado único cambiando la forma de cocinarlo pero sin estropear el resto.



