El freezer es un electrodoméstico de uso cotidiano que suele venir ligado a la heladera o por separado, en un formato más grande y espacioso. Este aparato se utiliza para conservar alimentos congelados, alargar su vida útil, preparar recetas heladas y almacenar productos que no vas a consumir, pero deseas tener a mano para cuando los necesites.
Con un freezer se puede hacer mucho más que congelar milanesas y preparar hielo para las bebidas. Hoy te cuento qué significa el truco de los zapatos en el freezer, para qué sirve y cuáles son sus beneficios.
Te explico por qué hay que meter los zapatos en el freezer y qué significa
Por más extraño e inusual que parezca, este truco de los zapatos en el freezer tiene una finalidad muy llamativa. Para saber qué significa y cuáles son los beneficios, primero hay que pensar en qué nos puede llevar a meter los zapatos en el freezer.
Seguramente alguna vez se te achicaron los zapatos de taco o los sentiste un poco ajustados. A veces esto no tiene que ver con el talle ni con tu pie; puede ser un simple efecto de las telas o materiales del zapato que, en contacto con calor, humedad o sol, altera su forma.
Cuando colocamos los zapatos en el freezer, podemos estirar los zapatos y ensancharlos para que vuelvan a su tamaño original. Para ello, solo debes colocar bolsas de plástico con agua en las puntas de los zapatos y mandarlos al freezer. El hielo expande y estira el material.
Consejos para limpiar los zapatos
Antes de limpiar los tacos, sandalias o zapatos altos, es importante detectar el material. No es lo mismo limpiar unos zapatos de gamuza que unos de cuero, lona o plástico.
Este truco de limpieza puede ser utilizado en sandalias, tacos y zapatillas. Nunca remojes los tacos en agua ni los dejes mucho tiempo en agua. Este error común puede arruinar el material del calzado. Tampoco deberías meter los zapatos altos al lavarropas.
- Coloca un plástico o nailon sobre la superficie donde vas a limpiar los zapatos.
- Primero retira el polvo y la tierra de la suela de los zapatos con un cepillo suave y blando.
- Con un algodón o paño suave embebido en alcohol o vinagre de limpieza, limpia todas las zonas de los zapatos.
- Deja que los zapatos se sequen sobre el nailon en un espacio ventilado y libre de polvo. Guarda los zapatos en sus cajas, sin amontonar y cubiertos con un papel de diario.





