Alimentación

Pollo con piel amarilla o blanca: qué significa el color y cuál conviene comprar

Especialistas aseguran que el tono de la piel está relacionado principalmente con la alimentación del pollo y no determina su calidad ni su valor nutricional

Al momento de comprar pollo, el color de la piel puede generar dudas. ¿Es mejor elegir uno amarillo o uno blanco? Aunque la apariencia es diferente, la explicación está principalmente en la alimentación del animal y no en una supuesta diferencia de calidad.

El pollo de piel amarilla presenta esa tonalidad por la presencia de carotenoides, pigmentos naturales que pueden incorporarse mediante ingredientes como el maíz y la alfalfa, o a través de xantofilas autorizadas en los alimentos para aves. Estos compuestos se acumulan principalmente en la piel y la grasa subcutánea.

El pollo crudo blanco tiene sus características. Imagen ilustrativa. 

El pollo crudo blanco tiene sus características. Imagen ilustrativa.

En cambio, cuando la alimentación contiene cereales con menor presencia de carotenoides, como el trigo o el sorgo, la piel conserva un aspecto más claro.

El color del pollo no necesariamente define el valor nutricional

De acuerdo con la información difundida por especialistas y la Federación Avícola Catalana, el tono amarillo también puede estar relacionado con las preferencias de los consumidores. En particular, esa entidad señala que los pollos de crecimiento lento, incluidos los camperos, suelen presentar este color debido a que se lo asocia con una crianza más tradicional o al aire libre.

Pero el color, por sí solo, no permite determinar la calidad del pollo ni establece diferencias relevantes en su aporte nutricional. Tanto las variedades de piel amarilla como las de piel blanca aportan proteínas de alta calidad, vitaminas y minerales.

Sí pueden existir diferencias en las características de la carne. El pollo de piel amarilla suele asociarse con una textura más firme y un sabor algo más intenso, mientras que el de piel blanca puede presentar una carne más tierna y de sabor más suave.

Pollo a la cacerola, una gran opción para comer todo el año. Imagen ilustrativa. 

Pollo a la cacerola, una gran opción para comer todo el año. Imagen ilustrativa.

El sistema de crianza también influye en las características del animal. En la producción intensiva en gallinero, la densidad máxima indicada es de 33 kilos por metro cuadrado y el sacrificio suele realizarse entre los 42 y 45 días.

Los pollos de corral deben disponer de acceso al aire libre y se sacrifican con una edad mínima de 52 días. En los camperos, el acceso exterior es libre y el sacrificio se realiza a partir de los 81 días.

Por eso, al elegir un pollo, el color de la piel no debería ser el único criterio. Para conocer realmente sus características, resulta más importante observar el etiquetado, el sistema de crianza y las condiciones de conservación.

En pocas palabras

  • Color de piel: la tonalidad del pollo (amarilla o blanca) responde a su alimentación, rica en carotenoides o con menor presencia de estos pigmentos.
  • Calidad y nutrición: el color de la piel no determina la calidad ni el valor nutricional del pollo, siendo ambas opciones fuentes de proteínas, vitaminas y minerales.
  • Crianza e intensidad: las diferencias en textura y sabor pueden darse por el sistema de crianza (intensiva, corral, campero), más que por el color de la piel.
Resumen generado por Thinkindot AI

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