La pobreza alcanzó al 40,8% de la población en el tercer trimestre del año -subió siete puntos en un año y más de 10 en relación a los números que dejó Cristina Kirchner- y la indigencia afectó al 9% del país, de acuerdo al informe que se conoció este jueves de la Universidad Católica Argentina (UCA). Así, 16 millones de personas son consideradas pobres.
También te puede interesar: Qué pasó la noche en que el futbolista Alexis Zárate abusó de Giuliana Peralta
En los últimos dos años el salto de ese índice fue de 12,6 puntos porcentuales y afectó especialmente a los chicos y chicas de hasta 17 años. Precisamente, el equipo que encabeza Agustín Salvia estimó que hay siete millones de niños pobres en todo el país, y que 2,8 millones de menores cayeron en esa situación en el último año.
Según el Observatorio de la Deuda Social de esa casa de altos estudios, la cantidad de pobres e indigentes en la Argentina está en su nivel más alto de la década. "Los resultados obtenidos dan cuenta de una brusca reversión de la recuperación observada en las condiciones económicas de los hogares durante el 2017. Las reiteradas devaluaciones, el aumento de la inflación, el estancamiento, el aumento del desempleo y las medidas de ajuste acordadas con el FMI explican el deterioro", indicó el reporte de la UCA.
Si se observan los últimos cuatro años de Mauricio Macri, las estadísticas de la Universidad Católica mostraron que el incremento en el índice de pobreza fue de 10,8 puntos (30% en 2015 y 40,8% en 2019), mientras que la indigencia prácticamente se duplicó: pasó de 4,5% a 8,9%.
De acuerdo a los datos de la UCA, si se tienen en cuenta los índices de pobreza e indigencia por grupo etario, se observa que los más jóvenes son los más golpeados por el deterioro social. "La indigencia afecta con más intensidad a niños y adolescentes: mientras que a nivel general la indigencia alcanza al 8,9% de la población, en el grupo de niños y adolescentes de 0 a 17 años dicha tasa asciende al 14,8%". De esta manera, 15 de cada 100 chicos no llega a cubrir la canasta alimentaria.
En el caso de la pobreza la situación es prácticamente igual. "La pobreza también afecta más fuertemente a los niños y adolescentes de 0-17 años y a los jóvenes de 18 a 29 años, y en menor medida a la población de 60 años y más", detalló el escrito. La estimación de la UCA es que "durante el tercer trimestre de 2019, el 59,5% de los niños/as y adolescentes" son pobres.
Con este escenario, la pobreza afectaría a unos 7 millones de chicos y adolescentes, mientras que de ese total, 1,5 millones viven en situación de indigencia, con ingresos familiares menores a los $13.000 por mes.
"Tanto la desigualdad persistente como la pobreza estructural son resultado de un modelo económico-productivo desequilibrado con efectos de exclusión, marginalidad y desigualdad a nivel socio-cultural, socio-demográficos y socio-ocupacionales", publicó en su análisis la UCA.
La Universidad Católica no solo tiene en cuenta el aspecto económico de las familias sino que también considera cuál es su acceso a cuestiones como alimentación y salud, servicios básicos, vivienda digna, medio ambiente, educación, empleo y seguridad social.




