La planta de ruda es un verdadero clásico en el hogar. Infaltable en la jardineria de muchos patios y balcones, este ejemplar no solo es valorado por su aroma penetrante y sus reconocidas propiedades curativas, sino también por la arraigada creencia popular que la ubica como un escudo protector contra las malas energías.
Sin embargo, detrás de sus llamativas hojas de color verde azulado, se esconde una advertencia que todo dueño de jardín debe conocer antes de hacer una poda o un trasplante: los especialistas insisten en la recomendación de utilizar guantes al tocarla. Pero, ¿a qué se debe este peligro?
Por qué recomiendan usar guantes para tocar la ruda
A pesar de ser una planta muy noble, la ruda contiene en su savia y en los aceites esenciales de sus hojas una serie de compuestos químicos llamados furocumarinas. Estas sustancias son potentes agentes fotosensibilizantes.
Cuando podás o rozás la planta sin la protección de unos guantes, la savia queda impregnada en la piel. Al entrar en contacto directo con la luz solar (especialmente la radiación ultravioleta UV), se desencadena un fenómeno dermatológico conocido como fitofotodermatitis.
Cuáles son los riesgos de manipular la ruda sin protección
El contacto directo con la savia de este ejemplar sin la precaución de unos guantes de jardineria puede ocasionar un cuadro clínico molesto que no aparece al instante, sino entre las 24 y 48 horas posteriores a estar al sol:
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Enrojecimiento e inflamación: la zona de la piel que tocó el vegetal sufre una fuerte irritación.
Ampollas dolorosas: brotan vesículas muy similares a las que provoca una quemadura por fuego o producto químico.
Ardor y picazón: molestia intensa y persistente en el área afectada.
Manchas en la piel: una vez que la fase aguda sana, suelen quedar marcas oscuras (hiperpigmentación) que tardan meses o incluso años en desaparecer por completo.
En pocas palabras
- Ruda: planta popular en jardines, pero su savia puede causar reacciones cutáneas.
- Riesgos: la manipulación sin guantes expone a la fitofotodermatitis por furocumarinas fotosensibilizantes.
- Síntomas: irritación, ampollas, ardor y manchas oscuras en la piel tras exposición solar.




