La prímula es una planta de la familia de las primuláceas, cuya floración se centra entre los meses de invierno a primavera. Es una especie muy florífera que si se le ofrece unos cuidados básicos alegrará y decorará el jardín de casa durante varios meses. A continuación, te enseñamos como cultivar esta planta en maceta.
A su belleza se le une su resistencia al frío y su rusticidad de cultivo, aspectos que la hacen más interesante todavía. Son perfectas para plantarse en el jardín, en macetas para decorar un balcón o terraza, e incluso se pueden cultivar como plantas de interior.
Su nombre científico es Primula acaulis, aunque también es muy conocida popularmente como primavera. Su nombre hace referencia a los denominados hortícolas, ya que ha sido creada mediante cruces de otras especies en viveros especializados.
Esta planta destaca en el jardín porque cuenta con racimos de pequeñas flores de diferentes colores como el rojo, azul, blanco, amarillo, rosa o bicolor, que se elevan por encima de sus atractivas y arrugadas hojas verdes.
Cultiva la planta en maceta
Según los expertos de Hogarmanía, esta planta se desarrolla mejor en temperaturas moderadas a frescas, ya que el calor intenso puede hacer que se marchite. Si la cultivas en zonas de exterior, se debe colocar en una esquina, preferiblemente sombreada, para que reciba sol y sombra. Durante las horas donde el sol eleva la temperatura, se recomienda dar un descanso a la planta y situarla en la sombra para evitar posibles quemaduras.
Para plantar prímulas en macetas, lo ideal es utilizar grava, arena o bolas de arcilla para aligerar la mezcla de tierra para macetas. En lo que respecta al riego, necesita humedad adecuada y uniforme para prosperar. La tierra no debe estar empapada, pero tampoco tienes que dejar que se seque. En verano, es posible que necesites regar más frecuentemente, incluso a diario si hace mucho calor.
Teniendo en cuenta estas recomendaciones, tus prímulas se llenarán de flores, convirtiendo el jardín en un paraíso de color primaveral.






