Como es ya una sanísima costumbre, los chicos de Piojos taller de arte, cerraron el primer mes de actividad del año visitando a un maestro de renombre, y en esta caso los alumnos de Claudio Escobar y sus padres se fueron al atelier de Antonio Sarelli, para hacer un intercambio de energía. El maestro puso la sabiduría, el talento y la sensibilidad, y los chicos, sus ganas de aprender y vocación.
Cada último sábado de mes, Claudio Escobar, lleva a sus pequeños estudiantes de artes plásticas a conocer a los grandes artistas mendocinos, ahí en su taller. "Más que enseñar técnicas o presentarles las obras de los famosos artistas plásticos mundiales, prefiero que aprendan a admirar a los maestros cercanos, que vean sus grandes trabajos y aprecien que es una persona y ser humano como ellos", cuenta Escobar, creador del taller de arte Piojos. "Es maravilloso ver a los chicos jugar con los maestros, pero sobre todo ver a los artistas de renombre, de panza en el piso jugando con los niños", explica.
Una alumnita de Escobar, Luana Roccuzzo puso a Mendoza en un lugar de privilegio al obtener medalla de plata en el concurso mundial que se realiza en el Museo de Bellas Artes MOA, de Atami, Japón anualmente. La obra de la mendocina de 9 años, El Conejo Barrigón, representó a nuestro país en la muestra anual, que reúne a 1 millón y medio de trabajos del mundo y 3 millones de dibujos de niños locales.
Sarelli: Un maestro de corazón abierto
Este pasado sábado, padres y niños Piojitos se fueron a Godoy Cruz a visitar al gran creativo Antonio Sarelli, que vivió una tarde muy particular, aunque no es la primera vez que recibe tal visita. "La visita fue muy linda, los chicos son siempre bienvenidos. Realmente Claudio (Escobar) tiene un grupo muy interesante. Pasamos una tarde muy entretenida, porqué hasta los padres estuvieron. Esteba sorprendido yo por la cantidad de papás que vinieron. Se me llenó el taller", expresó muy feliz el octagenario artista, que continuó su relato diciendo, "apasionados son estos chicos. Eso me ha alegrado. En una época tan fría y mecánica, que hayan chicos que practiquen cosas del espíritu, la creatividad, alegra y es esperanzador", dijo.
