Con el cierre de las fiestas y el inicio del año, muchas personas se proponen comer mejor, gastar menos y ordenar su vida. Lo que pocos saben es que esos mismos objetivos también pueden convertirse en aliados clave frente al cambio climático. Pequeños ajustes diarios pueden marcar una diferencia real, tanto para el bolsillo como para el planeta.
Pequeños cambios que ahorran dinero y reducen el cambio climático: hábitos simples que podés implementar
Hábitos cotidianos que combinan ahorro, alimentación saludable y cuidado del cambio climático, sin esfuerzo ni gastos extra
Ahorro en casa que también reduce el cambio climático
Ahorrar energía en el hogar es una de las formas más directas de cuidar el ambiente. Electrodomésticos y cargadores consumen electricidad incluso cuando no se usan. Desenchufarlos o usar zapatillas con interruptor ayuda a reducir el consumo “fantasma”.
Según el Departamento de Energía de EE.UU., ajustar el termostato entre 4 y 6 grados durante ocho horas al día puede reducir hasta un 10% anual en gastos de calefacción y refrigeración. Lavar la ropa con agua fría y secarla al aire también disminuye el uso de energía y prolonga la vida útil de las prendas.
Estos cambios, aunque pequeños, se traducen en ahorro sostenido y menor emisión de gases de efecto invernadero.
Alimentación sustentable y alimentación saludable: menos desperdicio, más bienestar
Reducir el desperdicio de alimentos es una de las acciones más efectivas para combinar alimentación sustentable, alimentación saludable y ahorro económico. La Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. estima que el desperdicio de comida genera emisiones equivalentes a decenas de centrales eléctricas a carbón cada año.
Cocinar con lo que ya hay en la despensa, reutilizar sobras y priorizar alimentos frescos por sobre los ultraprocesados no solo mejora la salud, sino que reduce envases plásticos y gastos innecesarios. Además, una dieta basada en alimentos reales y de temporada suele ser más económica y amigable con el ambiente.
Como destacan especialistas en nutrición y sostenibilidad, comer menos productos ultraprocesados beneficia tanto al cuerpo como al planeta.
Fuente: AP News.






