ver más
Adolescentes

Los peligros de las "previas" en casa: cómo poner límites a chicos propios y ajenos

Editado por Paola Alé
ale.paola@diariouno.com.ar

Cuando los adultos se enfrentan a la adolescencia de sus hijos, las dificultades van in crescendo con la edad. Sin embargo, hay una franja etaria que se complica más que otras: es la que se extiende entre los 16 y los 18 años. Sobre todo en lo que tiene que ver con la diversión nocturna y el consumo de alcohol. 

Te puede interesar: Jimena Barón se tomó unos tragos de más y subió una foto muy jugada

Demasiado grandes para fiestas de 15, y demasiado chicos para ir a a un  boliche. Ese es el dilema que algunos padres intentan resolver dejando que hagan las típicas juntadas en las casas, que antes se usaban como "previa" para ir a bailar, y ahora son la fiesta en sí: se reúnen y toman alcohol hasta el amanecer. 

Diario UNO consultó con padres y profesionales de la psicología y la medicina, para tratar de echar luz sobre esta dicotomía que se presenta en las familias de chicos menores de 18 años. 

Experiencias

 Daniel, padre de dos adolescentes -varón de 18 y mujer de 16- asegura que para él es más complejo poner límites y controlar las reuniones de su hija más chica y sus amigas y amigos, que las salidas del hijo mayor. 

Los chicos traen alcohol, y lo consumen con supervisión de un adulto responsable. Sin embargo admite que la situación a veces es difícil de controlar. 

"Realmente prefiero una juntada en casa, aunque eso implica no dormir, a qué salgan luego de una previa. Los he visto traer bebidas alcohólicas que a mi me resultan inalcanzables, por lo que cuestan".  "Realmente prefiero una juntada en casa, aunque eso implica no dormir, a qué salgan luego de una previa. Los he visto traer bebidas alcohólicas que a mi me resultan inalcanzables, por lo que cuestan". 

Daniel, padre de dos adolescentes

María también tiene dos hijos varones adolescentes: de 16 y 18. Para ella las juntadas en su casa son una solución. Sí les permite tomar alcohol, pero si lo hacen, se quedan toda la noche y si salen, lo hacen en taxi o en un "Uber". 

Poner límites es difícil en estas fiestas, porque no sólo se es responsable del hijo propio, sino de los que hacen los amigos menores de edad. Otro motivo es que, al sentirse en cierta forma "protegidos", dejan de lado el autocontrol.

Cecilia tiene una hija adolescente que ya es mayor de edad, pero cuenta que cuando aún no podía ir a bailar, ella le permitía las fiestas en casa, también controlando lo que tomaban los chicos. Aunque no es una tarea fácil, optó por poner límites claros desde un principio, ya que es difícil dejar sin efecto lo que ya se permitió una vez. 

Las "M17"

Carolina recuerda que su hija de 19 pasó por la etapa de las "M17".

Se trata de fiestas que se organizan en locales de diversión nocturna, y que están preparadas para que asistan chicos de esta edad.

En estas reuniones no se permite ni la venta de alcohol ni la participación de adultos, en teoría. 

Sin embargo, según explicaron algunos padres consultados, actualmente no es muy frecuente que se realicen estos eventos. 

Motivo por el cual las "previas en casa" se han vuelto más frecuentes. 

Qué dicen los profesionales

Para la psicopedagoga y ex funcionaria de la DGE, Mónica Coronado, dejar que los chicos tomen alcohol en una casa resuelve su integridad física, pero el problema es mucho más profundo que ese. 

"La razón de las previas en casa, es que tomen alcohol barato. El mensaje que los padres o adultos responsables les dan a los hijos permitiéndoles este tipo de reuniones, es que no pueden ser socialmente interesantes ni atractivos si no toman alcohol" "La razón de las previas en casa, es que tomen alcohol barato. El mensaje que los padres o adultos responsables les dan a los hijos permitiéndoles este tipo de reuniones, es que no pueden ser socialmente interesantes ni atractivos si no toman alcohol"

Mónica CoronadoLicenciada en psicopedagogía y ex funcionaria de la DGE

Otro aspecto que según la especialista tiende a no quedar claro es la frontera generacional cuando los padres, por temor a quedar como retrógrados con sus hijos y los amigos de estos, se vuelven permisivos y ponen a los menores en riesgo. 

"Traspasar este tipo de límites, es faltarle el respeto a los hijos y a la propia familia. Los límites deben ser amorosos, desde el entendimiento, pero tienen que ser claros".  "Traspasar este tipo de límites, es faltarle el respeto a los hijos y a la propia familia. Los límites deben ser amorosos, desde el entendimiento, pero tienen que ser claros". 

Para Sergio Saracco, director del departamento de Toxicología de la provincia, el límite es claro y tiene que estar puesto entre antes y después de los 18 años. 

"Tenemos que discriminar bien, por debajo de los 18 años, tomar alcohol está prohibido. No hay posible discusión. el alcohol tiene un efecto negativo directo en el cerebro que aún está en desarrollo" "Tenemos que discriminar bien, por debajo de los 18 años, tomar alcohol está prohibido. No hay posible discusión. el alcohol tiene un efecto negativo directo en el cerebro que aún está en desarrollo"

Sergio SaraccoDirector del departamento de Toxicología de la provincia

El médico explicó que el impacto es indeseable, sobre todo a nivel del cerebro pre frontal, que tiene que ver con las áreas cognitivas intelectuales. También agregó que a esta edad, son más vulnerables para con los efectos del alcohol, porque su hígado no está totalmente maduro aún y pesan menos, por lo tanto la borrachera dura más tiempo y los niveles de alcoholemia son mayores. 

Por otra parte, mencionó que el alcohol deja una consecuencia a nivel neurológica, que se dificulta la adaptación en las áreas sociales, educativas y laborales. 

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados