La Paz tiene buena gente. Rogelio (22) y Ramiro (20) son paceños y amigos. Uno trabaja en una heladería y el otro en un parador. El primero encontró una billetera con $20.200 y el otro una con 2.000 dólares y cheques. Ambos las devolvieron a sus dueños. Todo sucedió en 24 horas.
Rogelio Escudero trabaja en la Heladería Grido, de La Paz. El 3 de enero una cliente se olvidó su cartera en una mesa y, adentro, tenía $20.200 recién sacados del banco que necesitaba para realizarse un estudio médico. Rogelio, cuyo sueldo es bastante menos que eso, le devolvió todo.
Ramiro Núñez trabaja en el Parador GNC La Paz. Un día después de lo que ocurrió en la heladería, Ramiro encontró una billetera en una de las mesas del parador. Era de un puntano, que tenía adentro U$ 2.000, cheques y tarjetas. El joven ubicó al hombre por las redes, le avisó que tenía su billetera y horas más tarde el distraído pasó a buscarla por el parador.
“Si, con Ramiro somos amigos. Acá, en La Paz, todos nos conocemos”, dijo Rogelio, cuando Diario Uno lo llamó para que contara su historia.
Rogelio Escudero trabaja en la heladería hace dos años y medio. “Soy el menor de 5 hermanos y vivo con mis padres, Juan Ángel e Inés Gómez. Tengo una hija de un año y nueve meses, que se llama Paz Lorella”, contó.
El heladero cuenta que “guardé la cartera y ni siquiera la abrí, porque sabía que tarde o temprano la señora que se la había olvidado (Lili Arancibia) volvería a buscarla. No tenía ni idea de que tenía ese dinero adentro”.
Además cuenta que “es muy común que la gente se olvide cosas acá. Celulares, carteras, billeteras. Todo el tiempo pasa y siempre se devuelven”.
-¿Qué te dijeron tus padres cuando se enteraron que habías devuelto ese dinero?
-Me felicitaron. Estaban contentos.
-¿Tu sueldo llega a los $20.000?
-No, no. No llega a eso.
Unas 24 horas después del hallazgo y de la acción de Rogelio, ocurrió algo parecido a poca distancia de la heladería, en el Parador GNC La Paz, posta casi obligada de los viajeros.
Un hombre de San Luis, que se había detenido allí para tomar un respiro, se olvidó en una de las mesas una billetera que tenía U$ 2.000 (unos $ 80.000), cheques y tarjetas de crédito.
Ramiro Núñez (20), empleado del lugar y amigo de Rogelio Escudero, con ayuda de sus compañeros de trabajo comenzó a rastrear al dueño de la billetera por las redes, lo ubicó y le advirtió que tenía todo consigo y, unas horas después, le devolvió la totalidad del dinero y las pertenecías.



