Dos hombres fueron brutalmente golpeados por patovicas en un boliche y uno de ellos debió ser internado en un hospital donde permanece en estado delicado. La violenta agresión tuvo como protagonistas a seis patovicas de un boliche situado en pleno centro de San Miguel de Tucumán, quienes atacaron a dos jóvenes dentro y fuera del local, que luego del incidente fue clausurado por las autoridades por no estar habilitado.
El incidente tuvo lugar dentro y fuera del boliche Zoo Selva Urbana, ubicado en Maipú al 775, en pleno centro de San Miguel de Tucumán, mientras que el hombre que sufrió graves heridas en la cabeza fue identificado como Nicolás Vega, de 34 años, quien permanece internado en un hospital de la capital tucumana con lesiones graves en la cabeza.
De acuerdo a la denuncia, el hombre fue atacado por al menos seis patovicas del local nocturno, y el padre del joven, Juan Domingo Vega, confirmó que ya se presentó la denuncia en el Ministerio Público Fiscal, situado muy cerca del local y que lograron identificar a algunos de los agresores a través de los videos que se viralizaron, que causaron una fuerte repercusión.
El primer incidente se produjo en el interior del loca, luego de que uno de los empleados de seguridad del boliche le pidió a Vega que se pusiera una campera para tapar la camiseta de entrenamiento de la Selección Argentina que tenía puesta. Más allá de que el hombre respondió bien al pedido, luego se quitó el abrigo, lo que provocó que otros patovicas reaccionaran violentamente golpeándolo con piñas y patas, inclusive encontrándose en el piso.
Uno de ellos lo golpeó muy fuerte en la cabeza y lo dejó inconsciente, y aún así, los otros cinco empleados de seguridad lo atacaron nuevamente con patadas y piñas. En ese momento, los amigos del joven intentaron intervenir los incidentes pero también fueron golpeados.
"Mi hermano fue atacado por un patovica a la salida del baño. No tengo idea del porqué. No estaba haciendo nada. Pero esa piña le hizo perder el conocimiento, entonces entre dos lo sacaron del bar y lo tiraron en la vereda”, indicó a La Gaceta hermana del joven atacado. Guadalupe también indicó que lo que se ve en el video es la segundo agresión sufrida por su hermano.
"Los médicos estaban preocupados por los coágulos y porque había perdido el conocimiento. Ahora está en terapia intermedia y en observación, pero tienen que hacerle más estudios", dijo la joven, quien anticipó que cuando él se recupere se presentarán al Poder Judicial para ampliar la denuncia contra los patovicas.
El bar funcionaba sin habilitación y a la vuelta de una comisaría policial, pese a estar cercano a oficinas judiciales y una sede de la Policía Federal. Tras la intervención policial, el municipio capitalizo procedió a la clausura del boliche.
"Al no haber una denuncia por el momento, actuamos de oficio. Lo que se ve en el video es un delito y tenemos que actuar", se cubrió el jefe de la Policía de Tucumán, Joaquín Girvau.
Por otro lado, los vecinos aseguran que los disturbios en ese boliche son habituales y se producen ruidos y gritos durante toda la madrugada, vehículos mal estacionados y la falta de controles. "Tenemos en la cuadra oficinas del Ministerio Público Fiscal y a la vuelta a la Policía Federal y no pasa nada", se quejó un vecino.





