Llegó una tormenta geomagnética al país y muchos países se han visto afectados por su llegada. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) emitió un comunicado de alerta sobre la llegada de este fenómeno a distintas partes del mundo y las medidas que se deben tomar para cuidarnos.
Alerta por tormenta geomagnética
Una tormenta geomagnética es una perturbación importante de la magnetosfera terrestre que se produce cuando se produce un intercambio muy eficiente de energía del viento solar hacia el entorno espacial que rodea la Tierra.
Estas tormentas son resultado de variaciones en el viento solar que producen cambios significativos en las corrientes, plasmas y campos de la magnetosfera terrestre. Las condiciones del viento solar que propician la creación de tormentas geomagnéticas son períodos sostenidos (de varias a muchas horas) de viento solar de alta velocidad y, lo más importante, un campo magnético del viento solar dirigido hacia el sur.
Las tormentas más grandes que resultan de estas condiciones se asocian con eyecciones de masa coronal (CME) solares, donde aproximadamente mil millones de toneladas de plasma solar, con su campo magnético incorporado, llegan a la Tierra.
Las CME suelen tardar varios días en llegar a la Tierra, pero se ha observado que, en el caso de algunas de las tormentas más intensas, llegan en tan solo 18 horas. Otra perturbación del viento solar que crea condiciones favorables para las tormentas geomagnéticas es una corriente de viento solar (HSS) de alta velocidad.
Tormenta en Patagonia
La Patagonia pintada de verde, es muy inusual ver este mapa así. La eyección de masa coronaria no fue tan intensa pero se movió muy rápido y además tuvo impacto directo en la Tierra.
Una Eyección de Masa Coronal (CME) es una liberación masiva de plasma y campo magnético desde la corona solar hacia el espacio, una explosión violenta que expulsa miles de millones de toneladas de materia a altas velocidades, pudiendo afectar a la Tierra y causar tormentas geomagnéticas que afectan sistemas eléctricos y comunicaciones.
Se originan por la reorganización magnética en la atmósfera superior del Sol y son más frecuentes cerca del máximo solar, aunque pueden ocurrir independientemente de las erupciones solares





