Para eliminar manchas de las telas o tejidos delicados, hay que tener en cuenta una serie de consideraciones y puntos. Limpiar manchas no es tan simple como parece y no todo producto sirve para toda mancha.
Muchas veces la ropa se ensucia con comida, restos de sangre, pegotes y líquidos extraños. No limpiar estas manchas inmediatamente puede ser un problema en el futuro, pero un problema con solución.
¿Por qué cuesta tanto limpiar las manchas de sangre? La sangre contiene proteínas y hierro que, al secarse, se fijan profundamente a los tejidos de las telas.
La hemoglobina de la sangre se oxida y se adhiere con fuerza. Cuanto más tiempo pasa sin limpiar la mancha, más se pega a la ropa. Por suerte, existen algunos ingredientes y trucos para removerlas.
Tres formas de limpiar las manchas de sangre seca en la ropa
Para limpiar las manchas de sangre de la ropa, las sábanas y las toallas, solo hacen falta algunos trucos caseros o procedimientos naturales.
- La primera opción para limpiar las manchas de sangre seca es utilizar agua oxigenada. Simplemente debes colocar agua oxigenada directamente en la mancha y dejarla actuar por aproximadamente 45 minutos. Luego enjuaga la ropa con agua fría y lava con jabón neutro usando un cepillo suave.
- Otra forma de limpiar la sangre seca es utilizar vinagre y bicarbonato de sodio. Coloca un poco de bicarbonato sobre la mancha y rocía vinagre para generar una reacción efervescente. Frota la mancha con tus manos y lava la prenda como de costumbre.
- Finalmente, puedes limpiar la sangre seca usando un poco de amoniaco. No obstante, hay que tener mucho cuidado con este producto porque es muy concentrado y potente. En un vaso de agua coloca dos cucharadas de amoniaco y aplica sobre la mancha de sangre. Deja que actúe por 10 minutos y enjuaga con abundante agua fría.
Consejos y recomendaciones para lavar la ropa
- Antes de empezar a lavar ropa a mano o en el lavarropas, lee bien las etiquetas de cuidado de cada prenda. Las instrucciones de lavado están pensadas para cada material y tejido; si las ignoramos, la ropa se puede achicar, deformar o perder color.
- Clasifica la ropa antes de meterla al lavarropas, según color, tejido y temperatura de lavado.
- Seca bien las prendas al aire libre antes de guardarlas. Una prenda con humedad genera mal olor y, en el peor de los casos, pueden aparecer hongos.







