El arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, expresó su preocupación frente a las propuestas que impulsan la baja de la edad de imputabilidad y advirtió que centrar el debate únicamente en el castigo “simplifica una realidad mucho más compleja” que involucra a la familia, la escuela, la comunidad y al Estado. Actualmente, un adolescente de 16 años es penalmente responsable y el proyecto busca llevarlo a los 13 o 14.
El arzobispo de Mendoza cuestionó la baja de la edad de imputabilidad y pidió "más educación y comunidad"
Monseñor Colombo es el presidente de la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina que emitió un crítico comunicado contra el proyecto de Milei
La Iglesia sentó su postura, en medio de los anuncios del presidente Javier Milei, en llevar al Congreso una reforma para que la responsabilidad penal alcance a los menores . Es así que la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, dio a conocer un fuerte comunicado. Precisamente, Colombo es el presidente de esta entidad.
En un documento, que se conoció este sábado, Colombo sostuvo que la respuesta del Estado frente a los delitos cometidos por menores no puede reducirse a una lógica punitiva y reclamó políticas que prioricen la educación, la prevención y el acompañamiento.
El rechazo de la Iglesia a la baja de la imputabilidad de los menores
“La Iglesia está cercana al dolor de las familias y comunidades víctimas de estos hechos, pero insistimos en que una discusión centrada casi exclusivamente en la pena corre el riesgo de dejar en segundo plano lo que realmente previene y cuida”, señaló el arzobispo, quien también preside la Conferencia Episcopal Argentina.
El documento, titulado “Para los jóvenes, más educación, más comunidad”, fue difundido en la memoria de san Juan Bosco, patrono de los jóvenes, y retoma una serie de interrogantes ya planteados por la Pastoral Social en 2025: dónde serían alojados los menores imputables, qué dispositivos existen para su reinserción y si el sistema penitenciario puede considerarse una solución real al problema.
Un régimen penal juvenil con una mirada humana
Colombo remarcó la necesidad de avanzar hacia un régimen penal juvenil con una mirada humana, integral y abierta a la esperanza, que no llegue solo cuando el daño ya está hecho, sino que actúe de manera preventiva.
“El desafío es fortalecer políticas educativas y comunitarias que construyan futuro, más que debates que profundizan divisiones”, afirmó el arzobispo de Mendoza, y agregó que la verdadera prevención nace de “familias acompañadas, comunidades comprometidas, un Estado presente y una sociedad que no se resigna a perder a sus niños y jóvenes”.
Finalmente, el pronunciamiento reafirma la postura de la Iglesia en defensa de la niñez y la juventud como “tierra sagrada donde se siembra futuro”, y llama a redoblar los esfuerzos para cuidar especialmente a los jóvenes más vulnerables.






