Carlos Córdoba tiene un programa en Nihuil llamado Labor de Radio, donde trata temas laborales y de jubilados. El llamado patético de una anciana de más de 80 años lo impulsó a querer visibilizar la precaria vida que llevan los jubilados, y decidió ir al Congreso a llevar petitorios y a despertar conciencia en el largo camino a Buenos Aires. Allí pedirá aumento a jubilados y mejores atenciones para ellos.
Partió el mendocino que marcha caminando a Buenos Aires a peticionar por los jubilados
Este mendocino destacado es un conductor de 71 años, lleva 18 tras el micrófono en su programa Labor de Radio en Radio Nihuil, y conmovido por los reclamos de los jubilados, quiso sumar su aporte y hacer una protesta caminando. Pero la suya no es una de las marchas comunes, sino una maratónica y peligrosa: caminará hasta Buenos Aires, para entregar petitorios en el Congreso Nacional. No va solo, ya que lo acompaña, en bicicleta, el psicólogo social y actor teatral Juan Bautista García.
Su largo periplo comenzó este lunes, a las 10, cuando partió desde la puerta de la Legislatura Provincial, donde paradójicamente ningún "representante del pueblo" salió a saludarlo.
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En Peatonal Sarmiento había mucha gente, en especial los interesados en el tema, los jubilados, incluso una delegación que vino desde San Juan, para entregarle unos documentos para ser presentados ante los legisladores nacionales, y acompañarlo unos kilómetros por la Ruta 7 hacia el Este.
Un largo camino de más de 1.000km
"En la primera parada, en Palmira nos espera un profesor jubilado, ahí voy a pasar la primera noche. Este hombre ha juntado a otros jubilados, que nos acompañarán un tramito en la ruta mañana (martes). Esto es para visibilizar la situación de los jubilados", explicó Córdoba antes de partir.
Respecto a la caminata propiamente dicha, Carlos aseguró que transitará unos 30 km diarios, por lo que calcula demorar unos 34 o 35 días. "Voy a caminar solo de día, por el peligro que es hacerlo de noche. Pararemos y dormiremos donde nos reciban", aclaró.
Luego de la primera etapa, "en San Martín nos espera más gente, en La Paz, también en San Luis, donde van a estar más de 300 personas. También en Justo Daract. Esto ha trascendido, ya que este domingo me llamaron jubilados de Salta, acá llegaron unos vehículos de San Juan, para acompañarme en la salida", indicó el conductor.
Respecto a la expectativa que se generó con este periplo a Buenos Aires, Córdoba contó: "No esperaba una repercusión así, terminó habiendo una explosión, y de pronto esto comenzó a salir en todas las redes. El sábado estuve hasta las dos de la mañana contestando mensajes de aliento. He tenido muchísima actividad".
Caminar mil kilómetros no es poco, pero sobre su estado Carlos definió: "Más que físicamente, estoy bien mentalmente. Porque acá es como decía Bonavena, con aquello de que de pronto estás tan solo, que cuando suena la campana, hasta el banquito te sacan. Y esta marcha puede ser noticia hoy. Lo que no quiero es que mañana o pasado se olviden del tema".
El llamado que motivó la aventura solidaria
"Hay mucha gente que me ha acercado proyectos. Este domingo estuve con un sanjuanino que me trajo un documento con una propuesta, que también se la ha enviado a un legislador sobre el tema jubilatorio, así que entregaré una copia en el Congreso a la comisión respectiva", adelantó Carlos sobre sus planes en Buenos Aires.
Córdoba es concsiente de que ya ha logrado el objetivo principal, la visibilización de la problemática de la clase pasiva argentina. "Si no se logra nada, por lo menos que se note el descontento de la gente y la fuerte injusticia que viven los jubilados", expresó.
Semejante empresa tuvo un disparaador singular, y así lo recuerda y detalla el conductor radial. "Cuando me preguntan de dónde surgió la idea, les respondo que fue después de escuchar muchos mensajes y llamados de la gente a mi programa de radio, que me decía que la estaban pasando muy mal”, explicó, para agregar: “Pero lo máximo fue cuando una señora -Amalia- de 81 u 82 años, me dijo algo me quedó grabado: 'el sueldo me dura hasta el día 14 del mes, y después son mis hijos los que me tienen que ayudar para llegar a fin de mes', y eso me dolió muchísimo".
Para concluir, y ya comenzando a transitar calle Garibaldi hacia el Este, Carlos Córdoba reflexionó: "Es muy doloroso que una persona grande, de esa edad, esté viviendo así. No es justo, no tiene que ser así. La mujer que me llamó lloraba, y no sabía qué más decirle. Si hablamos de derechos humanos, los mayores tienen que tener una protección, porque es gente que no tiene otra posibilidad ni ingreso que su jubilación".






