Jardinería

Para qué sirve poner piedras sobre la tierra de las macetas

Este truco de jardinería aprovecha al máximo las piedras del jardín. Descubre cómo hacerlo en casa y para qué sirve

Cultivar plantas en macetas en el jardín, la terraza o incluso en el interior del hogar resulta una estrategia perfecta para decorar y mejorar los ambientes. Sin embargo, además de brindarles los cuidados básicos, existen pequeños trucos de jardinería que pueden marcar la diferencia en su crecimiento y mantenimiento.

Uno de las fórmulas más utilizadas es colocar piedras pequeñas o grava sobre la tierra de la maceta. Aunque parezca un detalle menor, y simplemente estético, este método puede marcar la diferencia si quieres plantas saludables, facilitando el mantenimiento diario.

Por qué los jardineros colocan piedras sobre la tierra de las macetas

La cobertura o acolchado mineral (de piedras) actúa como capa protectora sobre el sustrato. El principal objetivo es reducir la evaporación del agua, permitiendo que la tierra conserve la humedad durante más tiempo, una fórmula útil para los meses de calor.

Este método es conocido como cobertura, acolchado o mulching mineral. Imagen: Pixabay.

Este método es conocido como cobertura, acolchado o mulching mineral. Imagen: Pixabay.

Como las piedras mantienen la humedad durante un periodo más largo, las plantas requieren un riego menos frecuente y las raíces sufren menos el impacto de los cambios bruscos de temperatura.

En zonas muy cálidas recomiendan utilizar piedras de colores claros, ya que absorben menos calor que los ejemplares oscuros. Este simple detalle contribuye a mantener una temperatura más estable para la planta.

Por otro lado, la cobertura de piedras dificulta el crecimiento de malezas pequeñas que compiten con la planta por agua y nutrientes. Si bien no elimina por completo el crecimiento de los clásicos "yuyos", impide que la luz llegue a las semillas presentes en la tierra.

Lo ideal es utilizar piedras para formar una capa de entre dos y cuatro centímetros. Imagen: Pexels.

Lo ideal es utilizar piedras para formar una capa de entre dos y cuatro centímetros. Imagen: Pexels.

También reduce el riesgo de que aparezcan hongos o enfermedades provocadas por partículas de sustrato que quedan sobre hojas o tallos. Además, las piedras tambien se convierten en barrera física frente a las mascotas curiosas que suelen olisquear o romper las plantas.

Por último, es importante aclarar que hay que utilizar las piedras con criterio. Lo ideal es formar una capa de entre dos y cuatro centímetros de espesor sin bloquear el drenaje de la maceta, y sin cubrir o torcer el tallo de la planta.

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