La jardinería es una actividad maravillosa, satisfactoria y llena de posibilidades. Las plantas son vitales para la vida en general, ya que son fuente de oxígeno, proporcionan alimento para ciertas especies y actúan como reguladores del clima. Las plantas pueden ser utilizadas en el jardín como decoración, o bien en macetas dentro del hogar.
Relacionado con ello, uno de los alimentos vegetales más consumido y utilizado en la gastronomía mundial para diversas recetas, es el ajo ¿qué tiene que ver esto con las plantas de interior?
El ajo posee grandes beneficios para la salud humana y la salud de las plantas, puede ser utilizado como fertilizante mediante distintas técnicas.
Muchas plantas ayudan a otras plantas en su desarrollo y bienestar, de esta manera, si cuentas con una compostera o recipiente de compost, siempre puedes añadir a la mezcla restos de alimentos orgánicos vegetales, a excepción de cebollas y cítricos.
Además el ajo puede ser utilizado como repelente de insectos tales como moscas, ácaros y pulgones.
Plantas: el ajo y todos sus beneficios
El ajo es una hierba utilizada desde la antigüedad en gastronomía y medicina. Este alimento contiene un aminoácido llamado alicina, un compuesto que se libera al cortar o triturar el ajo y proporciona los beneficios al vegetal.
El ajo ayuda a reducir los niveles de colesterol malo en sangre y las concentraciones de azúcar. De acuerdo a estudios científicos sólidos, este alimento ayuda a reducir la presión arterial y ciertos problemas cardiovasculares.
Para qué sirve colocar un diente de ajo en las macetas de tus plantas
El ajo puede ser utilizado en plantas de interior proporcionando importantes beneficios gracias a su composición nutricional. Este alimento tiene fósforo, potasio y yodo, elementos de suma importancia para las plantas.
Lo mejor es colocar el ajo por la tarde y fresco para que las plantas absorban al máximo sus nutrientes. Existen dos formas de utilizar el año en las plantas de interior.
- Puedes machacar las cáscaras de ajo o los ajos deshidratados elaborando un polvo que puede ser utilizado en la tierra de las macetas como fertilizante y repelente de plagas.
- Otra técnica consiste en preparar una infusión de ajo. Coloca 6 dientes de ajo en agua y lleva la mezcla a punto de ebullición. Deja reposar durante 24 horas y rocía el líquido en la tierra de tus macetas. Esto proporciona nutrientes a las plantas ayudándoles a crecer más sanas y fuertes.



