La combinación de ajo y cebolla es un dúo versátil y casi imprescindible en las recetas del día a día. Te contamos sobre este truco infalible.
Sofreír el ajo antes o después de la cebolla: el truco que hace toda la diferencia
Es mejor empezar con el ajo en la cocina porque su sabor se libera más rápidamente que el de la cebolla. El truco consiste en calentarlo primero, ya que, permite que sus compuestos aromáticos se activen y se integren mejor en el aceite o en la base del plato, aportando más sabor desde el inicio de la cocción. Además, el ajo picado necesita menos tiempo para dorarse, por lo que es más fácil controlar su punto justo si se cocina antes y brevemente.
¿Cuándo darle protagonismo al ajo en vez de a la cebolla?
Darle protagonismo al ajo en lugar de a la cebolla es ideal cuando se desea un sabor más intenso, directo y aromático. Si tu objetivo es ese cocina primero el ajo de lo contrario empieza con la cebolla.
Este truco es ideal para platillos como:
- Recetas con verduras salteadas (como espinacas o champiñones): comenzar con ajo da un toque sabroso sin necesidad de muchos condimentos.
- Pollo al ajillo: el ajo se dora para que su sabor impregne todo el aceite antes de añadir el pollo, creando una salsa muy aromática.
- Pasta al ajo y aceite (aglio e olio): el ajo dorado es la base del sabor en esta receta clásica italiana, dándole un carácter intenso y delicioso.
- Frijoles refritos: al dorar el ajo antes de añadir los frijoles, se logra un sabor más profundo y casero que define el plato.






