Entre la devoción popular y el peso de la memoria histórica, la orfebrería argentina vuelve a convertirse en un puente de paz: el notable orfebre Juan Carlos Pallarols le hizo un cáliz con las balas de la guerra de Malvinas al papa León XIV.
Papa León XIV: el orfebre Juan Carlos Pallarols transformó las balas de Malvinas en un cáliz
El orfebre Juan Carlos Pallarols creó un cáliz para el Papa León XIV utilizando proyectiles de la Guerra de Malvinas

Cáliz de Malvinas: el orfebre Juan Carlos Pallarols creó un cáliz para el Papa León XIV utilizando proyectiles de la Guerra de Malvinas.
En las paredes de su taller en San Telmo, donde la plata pura se funde con los vestigios del conflicto bélico, esta obra trasciende el arte sacro para transformarse en un profundo tributo colectivo a la reconciliación.
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En su espacio conviven el aroma férreo a metal trabajado a mano, el bastón presidencial que le hizo a Perón en 1973 y retratos de San Martín.
Allí, a sus 84 años, el legendario orfebre acaba de encarar una nueva obra cargada de memoria y redención: la creación de un cáliz para el papa León XIV, moldeado con fundición de proyectiles de la Guerra de Malvinas.
El taller es también su casa. Entre mesas colmadas de historia y recuerdos, Pallarols exhibe con esmero los materiales. La aleación es tan precisa como simbólica: 900 gramos de plata pura por cada 100 gramos de material bélico.
Sobre una de las mesas descansa el cáliz de León XIV, todavía divido en partes que aguardan toques finales. Pallarols, que baja el tono de voz para respetar el clima de trabajo de sus artesanos, dice que lo va a terminar y espera que el Papa pueda utilizarlo en alguna de las misas previstas en Palermo o Luján.
Convertir las balas en arte sagrado no es un simple trabajo técnico, sino una declaración visceral contra la violencia. Pallarols, que mantiene desde hace décadas un vínculo entrañable con excombatientes y sus familias, reflexiona sin rodeos sobre el dolor de aquel conflicto: “Eso fue una guerra tonta, pero fue una guerra y hubo muchos muertos, hubo casi 700 muertos. Eso no tiene reparación”.
Para el maestro platero, las armas no son más que el engranaje de “un negocio despiadado”, mientras que esta pieza busca todo lo contrario: sanar. Inspirado en el mensaje del pontífice, el diseño del cáliz se erige sobre la fe, la esperanza y la caridad.
Pallarols hace suyo ese principio espiritual y lo traslada a su oficio y a la vida cotidiana: “Sin fe, sin esperanza y sin caridad nada funciona, dice el Papa. Yo creo que si no tenés fe en un proyecto, si no lo compartís con la gente, no tiene mucho sentido. Yo creo que todos pensamos que estamos haciendo un aporte para que las cosas vayan mejor o para que tengamos mejor entendimiento entre todos”.
Esa vocación comunitaria se refleja en el proceso: durante un año, partes clave de la pieza como la patena y la base recorrieron más de 700 parroquias, escuelas y capillas del país. Miles de personas sumaron su propio golpe de cincel sobre el metal.
“El pueblo tiene participación absoluta en esto. Porque el verdadero dueño de todo es el pueblo”, concluye el orfebre con la serenidad de quien sabe transformarlo todo en paz.
En pocas palabras
- Cáliz de Malvinas: el orfebre Juan Carlos Pallarols creó un cáliz para el Papa León XIV utilizando proyectiles de la Guerra de Malvinas.
- Proceso de Creación: la pieza combina 900 gramos de plata pura con 100 gramos de material bélico, y partes del cáliz recorrieron más de 700 parroquias y escuelas.
- Mensaje de Paz: Pallarols busca con esta obra un tributo a la reconciliación y un mensaje contra la violencia, inspirándose en los principios de fe, esperanza y caridad del Papa.