ONG de Córdoba le envió la medicación a una mendocina para seguir la quimioterapia

Editado por Paola Alé
ale.paola@diariouno.com.ar

En medio de la pandemia, en la que las noticias de muertes, distanciamiento y dolor abundan, también hay espacio para la empatía. Estas son las sensaciones que envuelven a la historia de Silvia Caba, una mendocina con un cáncer de colon que lucha por vivir, pero que encontró diversas dificultades en el camino. Muchas de ellas no tuvieron que ver con las que surgen de la enfermedad, sino con trabas que su obra social le puso para conseguir la medicación.

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Sin embargo, una vez que su situación se hizo pública, también se activó la solidaridad y de una manera sorprendente. La nota de Diario UNO fue leída en República Dominicana, desde donde partió una comunicación a una organización de Córdoba que, en apenas en un día y medio, envió la medicación.

La solidaridad viaja por las redes

Aunque están siempre en tela de juicio, los medios electrónicos y las redes sociales muchas veces sirven para tender puentes inimaginables, hasta para las mismas personas que están detrás de las pantallas.

Esto fue lo que sucedió con lo que le estaba ocurriendo a Silvia, a quien Ocsep y Fide Salud no le otorgaban las drogas necesarias.

La publicación fue compartida en las cuentas de Facebook de muchos de los contactos de Silvia, y llegó a una argentina que reside en República Dominicana. Desde allí, envió la nota a la gente de APRADOC, una OSC que se dedica a asistir a enfermos de cáncer y colabora con el departamento de Oncohematología de Córdoba.

"No me alcanzan las palabras para agradecer lo que hicieron por mi, ha sido increíble. El 13 de mayo se hizo el pedido, me llamaron y me dijeron que tenían la medicación que necesitaba para donármela. El 14 me llegó por encomienda, todo fue rapidísimo. Mi quimioterapia N° 59 está salvada" "No me alcanzan las palabras para agradecer lo que hicieron por mi, ha sido increíble. El 13 de mayo se hizo el pedido, me llamaron y me dijeron que tenían la medicación que necesitaba para donármela. El 14 me llegó por encomienda, todo fue rapidísimo. Mi quimioterapia N° 59 está salvada"

Silvia Caba

Hay que destacar que en este "envío relámpago", puso su grano de arena hasta la empresa de transporte Sendbox Maipú, que se movilizaron inmediatamente y tuvieron en cuenta todos los cuidados para que los remedios llegaran rápido y en las condiciones requeridas.

Si bien sigue esperando la respuesta de su obra social, Silvia podrá continuar con el tratamiento médico que necesita.

Sin embargo, no fue sólo APRADOC desde donde respondieron inmediatamente al pedido. Hubo una cadena de solidaridad, en la que participaron muchas otras personas.

"Muchísima gente me ha llamado para decirme que uno tiene una caja de 5-fu, que otro tiene 2 leucoborinas, y así voy recolectando", contó.

La solidaridad que va y viene

En agradecimiento al gesto solidario y desinteresado de APRADOC, Silvia les envió dos tipos de remedios oncológicos realmente carísimos: Cetuximab, cuesta aproximadamente $70.000 e Irinotecan, cuyo precio es cercano a los $20.000.

Esta verdadera cadena de favores, es lo que Silvia se propone hacer con todas las personas que están en una situación similar a la de ella, pero que no pueden, o se cansaron de luchar por sus derechos.

"Yo todavía lo puedo hacer, y lo voy a hacer. No es justo que las obras sociales literalmente dejen morir a sus pacientes, esto es abandono de persona" "Yo todavía lo puedo hacer, y lo voy a hacer. No es justo que las obras sociales literalmente dejen morir a sus pacientes, esto es abandono de persona"

Silvia Caba

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