Obtuvo una finca, plantó un millón de árboles y 23 años después logró el regreso de una especie que se expande por todo el país

El ciclo virtuoso iniciado por la ardilla roja en Alladale acelera la expansión del bosque, demostrando el impacto de la reintroducción de especies.

Editado por Valentina Araya
araya.valentina@diariouno.com.ar

Esta es la extraordinaria historia del empresario británico Paul Lister, quien compró la finca de caza Alladale, en Escocia, y la transformó en un ejemplo de restauración ecológica. Tras plantar miles de árboles en tierras degradadas, logró recuperar una especie que hacía años no se veía en el terreno.

En 2003, Lister adquirió una finca tradicional de 23.000 acres en Sutherland, al norte de Inverness. La tierra estaba severamente degradada por el sobrepastoreo de ciervos y ovejas. A lo largo de 23 años de trabajo, esta propiedad se ha convertido en la Reserva Natural de Alladale, consiguiendo que vuelva uno de los animales más amenazados.

Plantó un millón de árboles y consiguió que volviera una especie desaparecida

Durante los primeros 10 años tras la compra, plantó un millón de árboles nativos, como pinos silvestres, abedules y sauces, de manera irregular para imitar la regeneración natural de los bosques escoceses. Pero el verdadero cambio llegó en 2013, cuando la reserva se asoció con la organización benéfica de conservación Trees for Life para reintroducir la ardilla roja.

Esta especie había desaparecido del lugar porque el sobrepastoreo de ovejas y ciervos había eliminado buena parte del pino silvestre y el abedul. Sin árboles, las ardillas se quedaron sin alimento ni refugio. Se trasladaron exactamente 36 ardillas rojas, seleccionadas de poblaciones estables de distintas zonas de Escocia. Los ejemplares fueron tomados de varios sitios para evitar problemas de consanguinidad. Durante los primeros meses en la reserva recibieron alimentación artificial mientras se adaptaban y aprendían a desenvolverse en el nuevo bosque.

¿Por qué es fundamental el regreso de esta especie?

El regreso de la especie generó un círculo virtuoso. Estos animales entierran piñas, nueces y semillas para el invierno. Como olvidan la ubicación de muchos de sus escondites, terminan favoreciendo la regeneración natural del bosque y acelerando su expansión.

Su reintroducción es fundamental, ya que la especie estuvo a punto de desaparecer de Gran Bretaña. Durante años, los guardabosques la mataron porque era considerada una plaga, mientras que la destrucción de su hábitat natural redujo aún más sus poblaciones. A esto se sumó un virus mortal transmitido por las ardillas grises invasoras, que ha dificultado su recuperación.

Actualmente, las cámaras trampa confirman que la población se reproduce de forma saludable e incluso se está expandiendo fuera de los límites de la reserva. El sueño original de Paul Lister era cercar la propiedad para reintroducir lobos y osos, imitando el éxito del Parque Nacional de Yellowstone.

Sin embargo, las regulaciones del gobierno escocés, las leyes de libre acceso a la naturaleza y el rechazo de los granjeros locales de la región han mantenido este plan congelado. Lister ha reconocido que debido a la escala territorial necesaria (necesitaría el doble de hectáreas), es probable que el regreso del lobo salvaje a Escocia quede en manos de futuras generaciones o de alianzas más grandes entre terratenientes.

En pocas palabras

  • Restauración ecológica: Empresario compró 23.000 acres en Escocia y plantó un millón de árboles nativos.
  • Regreso de especie: Se reintrodujo la ardilla roja, que había desaparecido por la degradación del bosque.
  • Impacto ambiental: La ardilla roja contribuye a la regeneración natural del bosque escocés.
Resumen generado por Thinkindot AI

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