En el comercio mundial de carne vacuna, un protagonista de América Latina ha tomado la delantera con una fuerza que modifica viejas jerarquías: Brasil se ha consolidado como el mayor exportador global de carne del mundo.
No es Argentina: el país de América Latina que es el mayor exportador de carne y referente del mundo
Este país no solo lidera en cantidad de carne exportada, sino que demuestra que América Latina puede jugar un papel decisivo
Durante el año 2025, este país de América Latina este exportó cerca de 3,45 millones de toneladas de carne bovina, un volumen récord que supera las cifras de otros grandes proveedores históricos como Estados Unidos y Australia.
No es Argentina: el país de América Latina que es el mayor exportador de carne y referente del mundo
Esta marca representa un crecimiento de más del 20% respecto al año anterior y convirtió a Brasil en el principal abastecedor de mercados globales de proteína animal. Gran parte de este crecimiento se explica por la expansión y modernización de su infraestructura portuaria y logística, que permitió que los embarques no se detuvieran frente a los altos volúmenes producidos en estados como Mato Grosso, Goiás o Mato Grosso do Sul.
Los puertos de Santos y Paranaguá, entre otros, jugaron un papel clave al absorber el flujo de exportaciones y consolidar a Brasil como un actor competitivo capaz de enviar carne a más de 170 países. Conviertiendo a este país América Latina como un referente del mundo.
China sigue siendo el principal comprador de carne brasileña, absorbiendo casi la mitad de las exportaciones de Brasil en 2025, un reflejo de la enorme demanda asiática por proteína animal. Aunque China ha implementado nuevas cuotas y tarifas para regular las importaciones en 2026, el consumo chino sigue impulsando la industria ganadera brasileña, que mantiene cifras globales sin precedentes.
El liderazgo de este país de América Latina
Este liderazgo exportador no solo tiene implicaciones comerciales. Brasil se posiciona como una especie de “fábrica de alimentos” para el mundo, reforzando su peso geopolítico en un mercado global cada vez más competitivo. Su capacidad productiva combinada con mejoras en sanidad animal, eficiencia en producción y acuerdos con destinos clave (como China, Unión Europea, Estados Unidos o mercados emergentes) lo convierten en un socio estratégico para la seguridad alimentaria de numerosas regiones.
La presencia de Brasil al frente del ranking mundial de exportadores de carne también plantea debates importantes sobre la sostenibilidad del modelo productivo. La expansión de la ganadería intensiva está asociada, en ciertos casos, con presiones sobre el uso de la tierra y su impacto ambiental, particularmente en zonas de frágil equilibrio ecológico. Sin embargo, desde la perspectiva económica, el país ha logrado consolidar una ventaja competitiva significativa, posicionándose por encima de otros gigantes del sector y marcando un hito en el comercio internacional de alimentos.





