Por las que están, por las que faltan y por las que siguen luchando. Tras el femicidio reciente de Agostina Vega, de 14 años, las mujeres de Mendoza marcharon este 3 de junio levantando el grito de Ni Una Menos y se movilizaron por las calles en una nueva jornada de protesta bajo la consigna del movimiento.
Ni Una Menos: las mujeres que marcharon y sostuvieron el reclamo en Mendoza
Mujeres, familias y diferentes agrupaciones marcharon en Mendoza y levantaron la voz bajo el lema Ni Una Menos
Cada convocatoria de Ni Una Menos transforma el dolor individual en una interpelación colectiva. Al indagar en las razones que movilizan a miles de mujeres en fechas clave como el 3 de junio o el 8 de marzo, se descubre que la ocupación de las calles funciona como un recordatorio urgente y un reclamo activo de justicia.
Ni Una Menos funciona como una consigna feminista multitudinaria que se reúne bajo un mismo fin. La convocatoria nació en 2015 impulsada por el femicidio de Chiara Páez, una adolescente de 14 años.
Con diferentes banderas, con diferentes edades, ideologías, voluntades y movimientos que cada 3 de junio (y todos los días del año desde sus espacios individuales) visibilizan y denuncian en oposición a la violencia contra las mujeres y disidencias, reclamando y defendiendo el cumplimiento de los derechos de las mujeres.
Las voces de Mendoza en una marcha multitudinaria
La primera marcha
Fernanda asiste a su primera marcha con sus amigas, como mujer y con expectativas de un encuentro en las calles de Mendoza que la traen a defender y acompañar el Ni Una Menos hoy, y todos los días. Hoy vino con sus amigas y habla de sus expectativas, sensaciones y emociones.
También menciona que marchar es importante y suma a la causa y lucha, aunque a veces se piensa que no genera un cambio.
"Esperaba que fuera multitudinaria, porque creo que los hechos que han sucedido recientemente han conmovido. Tenía expectativas de ver a la gente en la calle conmocionada después de mucho tiempo".
"Hacía mucho que no salían las mujeres a la calle de esta forma. Y creo que sí, que ha cumplido. Incluso me sorprende, porque justamente no sabía cómo eran las calles mendocinas y me parece que hay muchas cuadras de mujeres".
Ni Una Menos y lo colectivo: marchar con amigas por un fin común
"Venimos siempre a la marcha del 3 de junio entre amigas. Siento que a cualquier mujer le toca muy de cerca, no porque solo somos mujeres, sino porque estamos rodeadas de mujeres".
Un grupo de amigas que asiste a la marcha, siempre juntas, no solo por el hecho de ser mujer, sino por el hecho de tener empatía, tal como mencionan.
"Me parece que acá también deberían haber hombres, quizás no siendo protagonistas, sino como interesándote. Es un tema totalmente sensible que debería acompañarnos a todos como sociedad."
Añaden que, como mujeres, todas conocen a una mujer, amiga, familiar o cercana que ha sufrido abusos y que, como amigas, se acompañan en el proceso y se escuchan.
"Pedimos que, tras la repercusión, la policía proteja y no reprima, que así como todas estas marchas, como la del presupuesto universitario, la de los jurados, que realmente nos escuchen, porque la verdad es que somos muchas personas las que estamos reclamando algo y es algo tan simple como que no nos maten".
Un encuentro generacional de mujeres al grito de Ni Una Menos
La lucha es colectiva y generacional; así es como lo viven Ana, Silvia, Caro, Moni y Niki. Asisten siempre a la marcha Ni Una Menos, y a diferentes marchas desde hace varios años.
"Somos una mezcla de viejas militantes, nuevas militantes, amas de casa, profesoras, distintas personas. Nos hemos juntado de distintas generaciones para marchar."
"El contexto actual es que el presidente es absolutamente misógino. Y realmente este es un gobierno que está en contra de las mujeres. Creo que por acá va a haber una reacción importante porque somos afectadas como amplios sectores de la sociedad".
Las llena de alegría compartir esto juntas, en las calles de Mendoza. Mencionan que la vienen peleando desde los 70 y que siguen, porque lo más vivo que hay en la calle hoy es el feminismo.
Mendoza marcha en un contexto de femicidios recientes y al grito de Ni Una Menos
Este año, la movilización en Argentina se dio bajo una estadística que estremece: cada 31 horas, una mujer es asesinada por el hecho de ser mujer.
Los casos recientes en días previos a un nuevo 3 de junio (los femicidios de Agostina Vega en Córdoba, Dulce María Beatriz Candia en Misiones y Noelia Romero en Buenos Aires) tiñeron el encuentro con una tristeza mayor y una reafirmación plena de la protesta contra la injusticia.
En Mendoza, el eco de la violencia contra las mujeres golpea de cerca: entre enero y mayo de este año, los departamentos de Las Heras, San Martín, Junín y Guaymallén ya dejaron grabados en la memoria local los nombres de cuatro víctimas de femicidio.
En medio de ese dolor, las calles hablaron. Estas son las voces, las angustias y las razones de quienes pusieron el cuerpo a la marcha, en un cruce intergeneracional y plural con un mismo fin.








