El otoño marca un cambio clave en el jardín. Con la baja de temperaturas y días más cortos, así que algunas especies dejan de ser protagonistas y otras empiezan a destacarse. Aunque las suculentas y las petunias suelen ser opciones populares, no siempre son las más adecuadas para esta época del año. En abril, conviene elegir plantas que toleren el fresco y que no demanden demasiada atención.
Ni suculentas ni petunias: la planta que se puede cultivar en abril y casi no requiere cuidados
Se trata de una planta resistente y fácil para tu jardín en otoño, con flores coloridas y cuidados mínimos

Esta encantadora planta produce flores coloridas.
Para quienes buscan mantener el jardín activo sin complicaciones, existen alternativas resistentes que combinan estética y practicidad. Elegir bien qué plantar en esta estación no solo facilita el mantenimiento, sino que también asegura un espacio verde con color durante varias semanas. En este contexto, hay una planta que se adapta perfectamente a las condiciones otoñales.
La caléndula (Calendula officinalis) es una planta anual muy valorada por su capacidad de florecer incluso con temperaturas más bajas. Sus flores, en tonos que van del amarillo al naranja intenso, aportan un toque cálido y llamativo al jardín. Además, su tamaño es manejable, lo que la hace ideal tanto para canteros como para macetas.
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Cuidados básicos de la caléndula
Una de las principales características de la caléndula es su resistencia. Puede crecer en distintos tipos de suelo, siempre que tengan buen drenaje, y no requiere fertilizaciones constantes. Prefiere ubicaciones con sol directo o semisombra, y su desarrollo es rápido, lo que permite ver resultados en poco tiempo. Es una planta que, además, puede sembrarse directamente en tierra sin necesidad de procesos complejos.
En cuanto a otros cuidados, esta planta se destaca por su bajo mantenimiento. Necesita riegos moderados, siempre evitando el exceso de agua, especialmente en épocas frías. También, es recomendable retirar las flores marchitas para estimular nuevas floraciones. Tolera bien las primeras heladas suaves, lo que la convierte en una opción confiable para el otoño en regiones como Mendoza.
Otro punto a favor es su versatilidad, ya que además de su valor ornamental, la caléndula es conocida por sus propiedades medicinales y su uso en cosmética natural. Esto la convierte en una elección interesante para quienes buscan sumar funcionalidad al jardín.
La idea es incorporar una planta resistente, fácil de cuidar y con buena presencia en otoño, la caléndula aparece como una alternativa ideal. Frente a opciones más delicadas como las suculentas o las petunias, ofrece una solución práctica para mantener el jardín activo durante esta temporada.