Si bien la natación y el yoga son dos ejercicios ideales para fortalecer los brazos y eliminar las alas de murciélago, lo cierto es que hay otra actividad que los adultos mayores pueden hacer para cumplir con este objetivo y decirle adiós a la piel caída.
Las "alas de murciélago" o flacidez en la parte inferior de los brazos son comunes en adultos mayores debido a la pérdida natural de colágeno y elastina, lo que reduce la firmeza de la piel.
Flexiones de pared, el ejercicio ideal para eliminar las "alas de murciélago"
A diferencia de las flexiones tradicionales en el suelo, las flexiones contra la pared son un ejercicio que ofrecen un entorno controlado que minimiza el riesgo de lesiones.
Según instituciones como la Mayo Clinic, este ejercicio trabaja directamente los pectorales y, sobre todo, el tríceps, que es el músculo que da soporte a la zona posterior del brazo.
Al fortalecer este grupo muscular, los adultos mayores rellenan el espacio donde antes solo había tejido flácido, tensando la piel de forma natural.
Además de la estética, este ejercicio mejora la postura y la capacidad para realizar actividades cotidianas, como empujar puertas pesadas o levantarse de una silla con apoyo.
Si lo realizas de pie, la carga sobre las articulaciones de las muñecas y los hombros es significativamente menor, lo que lo hace ideal para aquellos adultos mayores con artritis o movilidad reducida.
Los especialistas sugieren comenzar con 3 series de 10 a 12 repeticiones, tres veces por semana. Combinar esta rutina con una dieta equilibrada rica en proteínas potenciará la recuperación del tejido muscular.
Cómo realizar este ejercio correctamente
- Posición inicial: colócate frente a una pared despejada. Extiende los brazos y apoya las palmas de las manos sobre la superficie, a la altura y ancho de los hombros.
- Distancia de los pies: da un paso pequeño hacia atrás. Cuanto más lejos estén tus pies de la pared, más peso cargarán tus brazos. Mantén los pies apoyados firmemente en el suelo.
- El descenso: dobla los codos lentamente para acercar tu pecho hacia la pared. Es fundamental mantener el cuerpo recto, como una tabla; evita doblar la cintura o sacar la cadera hacia atrás.
- Enfoque en el tríceps: para atacar las "alas de murciélago", mantén los codos pegados a los costados de tu cuerpo en lugar de abrirlos hacia afuera. Esto obliga al tríceps a realizar todo el esfuerzo.
- El empuje: empuja la pared con fuerza controlada hasta volver a la posición inicial, extendiendo los brazos por completo pero sin bloquear los codos bruscamente al final.






