Ciencia

Cuánto ejercicio tenemos que hacer para mantener una buena presión arterial: estudio da la respuesta

Mantener el nivel de ejercicio es clave para evitar la hipertensión y proteger la salud cardiovascular, según un estudio

La protección de la salud del corazón requiere una constancia que muchas veces se pierde con el paso de los años. Un reciente estudio realizado a lo largo de tres décadas indica que, para evitar niveles altos de presión en etapas avanzadas de la vida, resulta fundamental sostener la actividad física durante la madurez. La investigación, que realizó un seguimiento a más de 5.100 adultos en diversas ciudades de Estados Unidos, determinó que los hábitos de ejercicio cambian drásticamente al dejar atrás la juventud.

Los expertos observaron que la actividad física suele disminuir entre los 18 y los 40 años. Kirsten Bibbins-Domingo, epidemióloga de la Universidad de California en San Francisco, señaló que los adolescentes y jóvenes de veinte años suelen ser activos, pero esa tendencia decae con la edad. El estudio subraya que mantener el movimiento corporal en niveles superiores a los sugeridos habitualmente es vital para controlar la presión arterial.

El impacto del movimiento en la presión arterial

Personas ejercitándose en el parque. Foto Axel Lloret.
Un estudio indica que mantener un nivel de energía alto es esencial para vivir más.

Un estudio indica que mantener un nivel de energía alto es esencial para vivir más.

La hipertensión representa una condición crítica que afecta a miles de millones de personas y aumenta las probabilidades de sufrir infartos o accidentes cerebrovasculares. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, uno de cada cuatro hombres y una de cada cinco mujeres padecen este problema. Muchos de ellos desconocen su situación, lo cual otorga al ejercicio un rol preventivo esencial para el bienestar del corazón.

Los participantes de la investigación que realizaron cinco horas de actividad moderada por semana presentaron un riesgo mucho menor de desarrollar presión alta. Esta cantidad duplica el mínimo que recomiendan las guías actuales para adultos. Los resultados demuestran que superar los estándares básicos y mantener esa rutina hasta los 60 años ofrece una protección superior contra la patología.

Diferencias sociales y el hábito del ejercicio

CAMINAR-PILATES-EJERCICIO
Todo el ejercicio que hagamos suma.

Todo el ejercicio que hagamos suma.

El análisis de los datos también arrojó disparidades significativas según el origen étnico y el género de los voluntarios. Por ejemplo, al llegar a los 40 años, los niveles de actividad se estabilizaron en hombres y mujeres blancos, mientras que en los participantes negros la tendencia continuó en descenso. Estas trayectorias influyeron de forma directa en la incidencia de la presión arterial elevada al alcanzar la vejez.

Hacia los 60 años, entre el 80% y el 90% de los hombres y mujeres negros presentaban hipertensión. En contraste, las cifras fueron menores para los hombres blancos, con un 70%, y para las mujeres blancas, quienes registraron cerca de un 50%. Los autores del estudio sugieren que factores socioeconómicos y responsabilidades familiares dificultan que ciertos grupos mantengan el ejercicio necesario para cuidar su salud.