Un creciente cuerpo de evidencia científica indica que el ejercicio no solo fortalece el cuerpo sino que activa procesos de neuroplasticidad que protegen la memoria y la función cognitiva en el envejecimiento. Estudios y revisiones de 2024–2025 muestran mecanismos neuroprotectores y beneficios sostenidos con actividad aeróbica y combinada.
El ejercicio que potencia la neuroplasticidad y podría retrasar el deterioro cognitivo en adultos
El ejercicio regular mejora la neuroplasticidad y la memoria; expertos recomiendan rutinas accesibles para prevenir el deterioro cognitivo en adultos
¿Qué dice la ciencia sobre neuroplasticidad y ejercicio?
Las revisiones recientes describen cómo la actividad física aumenta factores neurotróficos, mejora la perfusión cerebral y modula la inflamación microglial, procesos clave para la neuroplasticidad.
Programas de ejercicio moderado (150 minutos semanales) muestran mejoras en memoria y atención en adultos mayores.
Qué rutinas mejoran la neuroplasticidad
Para maximizar beneficios combine ejercicio aeróbico (caminar rápido, bici) con entrenamiento de fuerza y actividades cognitivas. Incluso sesiones cortas y regulares generan cambios medibles; la clave es la constancia y progresión gradual.
Más allá de la salud individual, promover políticas públicas que faciliten espacios para la actividad física urbana y programas comunitarios puede traducirse en una mejor neuroplasticidad, y a largo plazo, en una mejor vejez.
Fuente: The Lancet Frontiers





