Mantener el hogar libre de alérgenos es vital, pero saber cómo limpiar el ventilador de techo suele ser una tarea temida por la lluvia de suciedad que genera sobre muebles y camas. Afortunadamente, existe un método casero, económico y extremadamente eficaz: el truco de la funda de almohada.
Ni limón, ni vinagre: cómo limpiar el ventilador de techo usando la funda de una almohada
El ventilador de techo puede ser limpiado de manera efectiva a través de un sencillo truco casero. Descubre cómo llevar a cabo esta limpieza
A diferencia de los plumeros tradicionales que dispersan las partículas, este truco viral de limpieza permite atrapar el polvo dentro de la tela mientras deslizas la funda por las aspas, siendo una solución rápida y eficaz.
Cómo limpiar el ventilador de techo usando la funda de la almohada
Para comenzar con la limpieza, la seguridad es el factor primordial. Antes de subirte a cualquier superficie, asegúrate de que el interruptor del ventilador esté en posición de apagado y que las aspas se hayan detenido por completo.
Si deseas un acabado más profesional, puedes preparar la funda de almohada rociando ligeramente su interior con una solución de agua y limpiador multiusos, lo que ayudará a que el polvo se adhiera mejor a la tela.
Una vez posicionado, el proceso es sumamente sencillo pero requiere precisión. Debes introducir cada aspa del ventilador individualmente dentro de la funda, deslizándola hasta que la tela llegue a la base del motor.
Al retirar la funda de la almohada, presiona firmemente con ambas manos sobre las caras superior e inferior del aspa mientras tiras hacia afuera. Este movimiento mecánico garantiza que la suciedad caiga directamente al fondo del saco de tela en lugar de dispersarse por el aire o sobre tu cama.
Finalmente, una vez que hayas repasado todas las aspas del ventilador, es fundamental realizar un mantenimiento adecuado de los materiales utilizados. Sacude la funda de almohada en un espacio exterior para eliminar los restos más gruesos y luego deposítala en el lavarropas.
Los beneficios de este método de limpieza casero
- Ahorro de tiempo: limpias cada sección en segundos.
- Cero desorden: evitas tener que aspirar el suelo o sacudir las sábanas después.
- Sustentabilidad: no necesitas toallitas desechables ni químicos agresivos.
Con este método, optimizarás tu rutina de limpieza del hogar y mejorarás la calidad del aire en tus habitaciones de forma inmediata.






